Cultura y oficios de las gentes de Blesa

Canciones, rimas, brindis, romances recopilados en Blesa

Indice

Introducción

Traemos a nuestras páginas varios cantos y cuentencillos, populares, cuyo nexo de unión es ser conocidos en la localidad de Blesa y que están recopilados entre finales del siglo XX y comienzos del XXI, aunque a personas mayores. Los he publicado previamente entre los años 2005 y 2013, en la revista cultural El Hocino, editada por la asociación cultural de igual nombre. No me atrevería a acotar el nacimiento de los cantos o cuentos al área geográfica aragonesa, pues las generaciones entrevistadas ya recibieron muchas influencias de la cultura hispánica global, como es lógico, por ser tierras abiertas al paso de personas (al contrario que en los aislados valles montañosos, donde se habían conservado y recopilado retazos de memorias más antiguas y de raíces más concretas). No obstante, esta importante verdad no puede ser excusa para no recoger y difundir lo recopilado, dejando a la labor de especistas en folclore bien preparados la labor de acotar en lo geográfico el alcance de cuentos, canciones o vocabulario, o determinar su originalidad.

Letanía de un solterón

Recuerdo con añoranza a Ángel Serrano, padre de Irene y Federo, y como marcó mi infancia (en los años 70) cuando me contaba historias y me planteaba acertijos matemáticos.

Para empezar quería compartir una curiosa oración, que él me transmitió, en tono de poesía a todos los santos, para buscar esposa. ¡Un tanto exigente se nos antoja este soltero!

(transmitida por Ángel Serrano Lou, en Blesa, nacido sobre 1902)

Santa Rosa, búscame esposa.
San Clemente, que sea decente.
Santa Mariana, que sea cristiana.
San Buenaventura, que no conozca la pintura.
Santa Elena, que sea buena.
San Apolinar, que sepa coser y cocinar.
Santa Teodora, que sea trabajadora.
San Simón, que tenga buen corazón.
Santa Magdalena, que sea rubia o morena.
San Severo, que tenga dinero.
Santa Ana, que no sea charlatana.
San Antonio, que me traiga dos o tres retoños.
...
San Alejo ¡deprisa, que me hago viejo!

recopilada por el autor del artículo y publicada en la revista "El Hocino" Nº 14, pág. 10 (enero 2005).

Un romance de noche azafranera

Me contaban en el verano de 2007 uno de los romances que se cantaban cuando estaba toda la familia en torno a la mesa del azafrán, “esbrinando”. Era normal que la labor se hiciese larga y tediosa para los niños que ayudaban. Para despertar la atención infantil una argucia de las abuelas era cantarles algún romance. Juan Andrés Pérez Belenguer (nacido en 1921) es una persona con muchos recuerdos. El que nos cantó y presentamos a continuación era especialmente efectivo, según nos dice, ya que con la mención al Diablo y a los Infiernos, hace 80 años, a buen seguro lo conseguía.

Jesucristo fue a cazar,
por los montes que solía;
los perros se le cansaban,
la caza no aparecía.
Se encontró un hombre muy malo,
muy malo y de mala vida;
Le preguntó que si hay Dios
y dijo que Dios no había.
- “Calla hombre muy malvado,
que hay Dios y Santa María,
que te puede dar la muerte
como te ha dado la vida”.
Al otro día por la mañana
la muerte por él corría,
- “Detente muerte rabiosa,
detente tan sólo un día”.
- “No me puedo detener
que el Dios del cielo
m’envía”.
Ya le arroja a los infiernos,
a los más hondos que había,
salen los Diablos Mayores
a darle los buenos días.
- “Buenos días tenga usted,
siéntese “usté” en esa silla;
para comer le daremos
una culebra cocida,
y un platito solimán,
esa será su bebida”
Para dormir le daremos
una cama muy pulida
con cuchillos y navajas
y las puntitas p’arriba.
El que esta oración dijera
y nunca se la aprendiera
lo que le sucederá
las puertas del paraíso
cerradas las hallará,
y las del infierno abiertas
para toda la eternidad
Amén

Juan Andrés Pérez nos cuenta que este romance sólo se lo ha oído cantar a su madre (Antonia Belenguer Artigas, nacida sobre 1890). “Como se decían unas frases tan macabras se nos abrían los ojos como platos” “¡Ya no había sueño!”

Hay algunas expresiones que quizá necesitan explicación: “solimán”, era una denominación popular de “veneno”, especialmente en frases de sentido figurado: ‘¡Ojalá se le convierta en solimán!’ [Diccionario María Moliner, edición 2007. Editorial Gredos]

Esta oración es un romance y está documentada en otros lugares. Difundimos aquí dos versiones más, recogidas en Soria, provenientes de un artículo de Luis Díaz Viana publicado en “Revista de Folklore”, cuyo título es “El incrédulo”.

Referencia:[DIAZ VIANA, Luis (1982) “Una encuesta romancística en la provincia de Soria. Problemas que plantea una recopilación actual” Revista de Folklore. Fundación Joaquín Díaz. Tomo: 02a Revista número: 14 Páginas 53-60. En Internet en http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=127 ]

Como se puede comprobar, si las comparamos, la versión recogida en Blesa tiene más detalles en la mayoría de parajes y alguno menos en otros, que las versiones sorianas, gracias ante todo a la buena memoria de este blesino.

Versión recitada en Olvega


Jesucristo fue de caza,
de caza como solía;
allí arriba, en aquel alto
hay un hombre de “malancolía”.
Le dijo que si había Dios
y dijo que Dios no había.
-Hombre muy desengañado
que vive usté en esta vida,
(mire muy bien lo que dice)
que hay Dios y Santa María,
le puede venir la muerte
de la noche al día.
Esta noche le pondremos
Una cama bien pulida
De cuchillos y navajas
y las puntas hacia arriba;
para comer le pondremos,
(para comer le pondrían)
un plato de solimán
y una culebra cocida.
Las puertas del Cielo cierran,
las del Infierno se abrían
para que entre aquel hombre
que dijo que Dios no había.

Versión recitada en Valdealvillo


Jesucristo va de, caza,
la caza no parecía
se ha encontrado un caballero
lleno de “malancolía”.
Le dijo si había Dios,
y contestó que no había
-Pues sí vives engañado
que hay Dios y Santa María
que te pueden dar la muerte
como te han dado la vida
-No tengo miedo a la muerte
ni tampoco a quien la envía
Al otro día por la mañana
la muerte a su casa iba.
-Detente, muerte, detente,
detente siquiera un día.
-no me puedo detener
qu´el Rey del Cielo m´envía
Le cogieron entre cuatro
una cuestecit’ arriba.
Las puertas del Cielo cierran
y las del Infierno abrían
y le meten allá dentro,
en lo más hondo que había,
para darle de cenar
una culebra cocida,
para darle de beber
un vaso de “fementina”,
para darle de dormir
una cama bien pulida
con cuchillos y navajas
para hincarl’en las costillas.

Cuento en rima para niños “El ratoncillo pillo”

El Cuento del ratoncillo pillo nos lo contó Juan Andrés Pérez Belenguer (nacido en Blesa –Teruel- en 1921).

Nos contó que conoce este cuento rimado desde hace más de 60 años. No nos pudo aclarar el origen porque no lo recuerda; sugiere que quizá leído en algún lugar (memorizaba muchas lecturas).

Grabación publicada en Internet http://elhocino.blesa.info. Y publicado en la Revista Cultural "El Hocino" nº 20. Febrero 2008


Era una vez un ratoncito
pequeñito pequeñito,
con dos orejitas rotas
y ojos de botón de botas.
Era chico y sin embargo
tenía el rabo largo, largo,
con un bigotillo tieso
y una cara de travieso.
Estaba mamá ratona,
sentadita en su poltrona,
remendando unos calzones,
para sus hijos ratones.
- ¿A dónde vas hijo mío?
- A pasearme por el río.
- No te creo no te creo.

Pero el mentirosito
que no se fue de paseíto,
sabía que una vecina
tenía queso en la cocina,
y como le gustaba el queso
al ratón travieso
que deprisa lo encontró
y buen banquete se dio.

Había un gato en la casa
de la señora Tomasa,
era viejo y galapón,
buen cazador de ratón.
Dijo Tomasa: - ¿Has oído?
Algún ratón se ha metido.

Voy a cazarlo, qué gusto,
le haré pasar un buen susto.
“Lo guisaré en la olla
con perejil y cebolla”.

El ratoncillo travieso,
come que come en el queso,
mientras llegó el gato en esto,
con feroz y horrible gesto,
los dientes le enseñaba
y las uñas afilaba.
Pobre, pobre ratoncito,
está pasando un mal rato
con ese dichoso gato.
Pero él tampoco era tonto,
que deprisa, pronto pronto,
como audaz aventurero,
aprovechó un agujero,
se esconde dentro del queso.

Mientras el gato bufaba
y el pelo se le erizaba
había invitados en casa
de la señora Tomasa,
y al final de la comida
a tomar queso convida.
- ¡Qué exquisito, qué sabroso!
ha dicho don Sinforoso.

Pero al meter el cuchillo
salta el ratoncillo pillo,
y los pobres invitados,
del susto caen sentados.
Con una escoba, Tomasa,
le persigue por la casa,
y mientras la gente grita,
él se mete en su casita.

Y estaba mamá ratona,
sentadita en su poltrona,
remendando unos calzones
para sus hijos ratones.
- “¿Dónde has estado hijo mío?”
- “Paseando por el río”.
- “No te creo, no te creo”.
- “Mamá que te lo aseguro,
me hacía falta el aire puro”.
- “Tu has ido a comerte el queso,
pícaro, más que travieso”.
“Y la Tomasa y el gato
no te han dado muy buen trato;
no ves que mamá lo nota,
traes la otra oreja rota”.
Y trajeron de la tienda
algodón y una venda.
Lloró mucho el ratoncillo
pequeñito pequeñito
tiene dos orejas rotas
y ojos de botón de botas

El cuento es conocido fuera de Aragón, en tierras alejadas (en una simple búsqueda en internet aparece recogida en un boletín del colegio Gesta I de Oviedo (boletín Nº 6 - febrero de 2006) y en la biblioteca virtual de Andalucía, con variantes.

Un brindis para bodas

Nuestros padres y abuelos tienen bastantes anécdotas que contar sobre su noviazgos y bodas, ya que son bastante diferentes a cómo se desarrollan hoy en día. Hemos visto que se casaban en cualquier fecha y estación, las fechas eran más indiferentes que ahora. Las nuevas parejas de Blesa se marchaban a vivir de alquiler o como podían, ya que no por el hecho de casarse tenían casa propia. Nos cuentan que en ocasiones vivían en casa de los padres hasta el final de cosecha de ese año.

Sobre la comida de celebración. Antes, al menos, se invitaba a un chocolate para todos los invitados.

El que hacía comida normalmente encargaba una tarta al tío César, pero siempre, hubiera o no hubiera comida o tarta para invitados, nos cuentan que se regalaba una tarta al cura. Si había suerte, los invitados colaboraban en el banquete con un conejo, un pollo...

Y lo que ya era más raro era partir de viaje. Había quienes se querían ir de viaje y para ello se casaban muy temprano para poder tomar el autobús a Zaragoza. Se casaban ¡a las seis de la mañana, aún de noche!, para tomar el “coche viajero” de las siete. El viaje duraba pocos días.

En esta ocasión, traemos a estas páginas un brindis que algunos de los lectores de blesa oiríais en vuestra boda, si a ella acudió Juan Andrés Pérez. Recuerda varios brindis, cuyo tono, siempre ligeramente jocoso, invita a casarse, pero con retranca final. Disfrutadlo y ¡SALUD!

Brindis para casamientos del capitán Araña

Por los novios al brindar,
igualmente brindar quiero
por todo aquel soltero
que desee matrimoniar.
Y amigos este momento
para todos es propicio
pues el mayor beneficio
de casarse con contento.
Y aquí tenéis a elegir
mujeres a cual mejor,
que están ofreciendo amor
para vuestro porvenir.
¡MIRAD por todos los lados
esas caritas hermosas!
¡Que más que caras son
rosas!
que os dejan maravillados.
Las hay de todos colores
para calmar vuestras penas:
rubias, trigueñas, morenas
¡lo dicho un jardín de flores!
En sus rostros se atesora
la bondad y el anhelo,
unas con ojos de cielo
y otras negros como moras.
El que la quiera delgada
delgadita aquí lo espera,
aquel que gruesa la quiera
aquí encontrará a su amada.
Si por tu gusto especial
la deseas melancólica
rubia, risueña, bucólica,
romántica, intelectual,
poco tiene que esperarte
para ver cual te acomoda
basta sólo hablar de boda
para que diga ¡a casarse!

El matrimonio es la vida
que en la juvenil edad
da al hombre felicidad
más duradera y cumplida.
Hay quien dice y asegura
que el casarse es perdición;
merecía un coscorrón
quien tal disparate jura.
Casarse es cosa notoria
que en la más rica fortuna
¡cual la mujer no hay ninguna
dicha mayor ¡es la gloria!

Mirad si no la pareja
cuyo enlace celebramos,
si se muestran o no ufanos
¿se muestran verdad?
Pues aún se mostrarán más
cuando por fin llegue el día
que en rebosante alegría
se encuentre que son papás
¡Ea amigos, anirmarse!
tomad de ésta boda ejemplo
para conducir al templo
a estas mozas a casarse.
¿También tu a casarte vas?
-preguntarán- ; y no lo espero
y solo quiero ¡que os caséis
los demás!

Publicamos este brindis y comentarios en la Revista cultural "El Hocino" nº 20. Febrero 2008.

“La vida del caracol”

Publicado en la revista cultural "EL HOCINO" Nº 22 (enero 2009), pág. 11-13.

Dámaso Magallón,
el tío Cucala, posa como guarda, que fue. Cedida por Pilar Magallón
Dámaso Magallón, el tío Cucala, posa como guarda, que fue. Cedida por Pilar Magallón

En Blesa aún se puede recuperar folclore de nuestros mayores, como cada año comprobamos. A finales del verano unos blesinos nos cantaban un romance que aprendieron de pequeños sobre la vida de este molusco. Si conseguimos que la aprendan algunos niños hoy, existirá también mañana. Pascuala Artigas aprendió esta canción de chica en la calle. Se la enseñó Dámaso Magallón Gracia (el tío ‘Cucala’) (nacido sobre 1896), que sabía muchas (como la del piojo y la pulga que recogemos en otro artículo).

Dice así:

La vida del Caracol
es una vida mortal.
Si me prestan atención
señores voy a explicar.

Si algún día truena o llueve
salen los rayos del Sol,
sale a pasear en breve
nuestro humilde caracol.

Le gusta la calabaza
y también el “tomatico”
y si son de mala raza
luego les entra el “colico”.

Como lo saben
jóvenes y viejos
salen a buscarlos
y los hacen presos,

en una cesta,
cajón o puchero;
Y allí hacen la siesta
hasta su día postrero.

Salvadora Cascajo también la escuchaba y nos cuenta que también la cantaba mucho Raimundo, el marido de la Carmen ‘la esquiladora’. Recordaba estrofas sueltas y aportaba estas:

Se cría en la tierra
como las patatas,
ni tiene narices
ni orejas ni patas.

De los toros es pariente
y no hay nada que extrañar,
que cuernos en la frente
lleva plantados un par.

Emilio Artigas también recuerda bastante de esta larga canción y reproducimos las estrofas nuevas o con pequeñas variantes. Pero no sólo eso, Emilio también recuerda el tono con que se cantaba. La primera estrofa es interesante: habla de quienes buscan los caracoles, y ésta y la última no se hallan entre las que han registrado en otros lugares (que sepamos por ahora).

Talan los zarzales
baten las paradas,
y causan más males
que muchas tronadas.

Come berzas, calabaza,
también pepino y melón,
y si son de mala raza
les produce algún torzón.

Los echan en una cesta
criba o puchero,
y allí hacen la siesta
hasta su día postrero.

...Y aquellos que llevan
remangado el brazo,
a la cáscara dan
un buen chupetazo.

Es altamente probable que la canción no la inventase el tío Dámaso, aunque la transmitiese con profusión. Buscando esta canción entre las que se han recopilado en otras comarcas como la de Campo de Belchite, la hallamos recopilada también en Plenas, gracias a Servando del Río y a la memoria de varias mujeres de este pueblo vecino. Cada persona, aquí o allí, recuerda unos párrafos más que otros. Remarcamos en letra negrita las estrofas de Plenas que son inéditas en Blesa.

Señores con humildad
si me prestan atención
voy a explicarles un poco
la vida del caracol.


Se cría en la tierra
como las patatas
No tiene narices
ni orejas ni patas.


Le gusta la calabaza
y también el tomatico
Si es fruta de mala raza
suele darle algún colico.


En tiempos de primavera
brillan los rayos del sol
sale a pajentar en breve
nuestro humilde caracol.


Y como lo saben
jóvenes y viejos
salen a buscarlos
y los hacen presos.


Los echan en una cesta
En un cajón o puchero
Ahí es donde echan la siesta
hasta su día postrero.


Si el caracol al mirarlo
no te quita la salud
puedes salir a buscarlo
y medirlo con almud.


Si con caracol meriendas
ha de ser en reunión
Por cada función que tengas
un litro de peleón.


De los toros es pariente
y no nos cabe dudar
que de cuernos en la frente
lleva plantados un par.


Con la diferencia
que no tiene roce
porque el caracol
se estira y se encoge.


Lleva toda la casa encima
y en cuanto se pone el sol
se arrincona en su cocina
y duerme como un señor.

Informante en Plenas: Francisca Gracia Gracia (1932) Fecha de grabación: 22 de junio del 2001 Observaciones: “Lo cantaba Pedro Marteles Bonafonte natural de Plenas con la guitarra atada a los riñones y Paca lo aprendió de oírselo a este señor”. De cuño tradicional. Extraída del libro citado en la bibliografía.

La canción está difundida y también fue recopilada en otro excelente trabajo, en la comarca del río Martín, en Albalate. Allí, este romance tiene algunas estrofas comunes, pero son minoría, porque la mayoría son muy diferentes a las de la zona del río Aguasvivas:

Señores tengan oído
y me presten atención
que yo les voy a explicar
la vida del caracol.


Se cría en la huerta
como las patatas
ni tiene narices
ni orejas ni patas.


Se cría como los chicos
los lavas con agua clara
y por mucho que los laves
siempre van llenos de babas.


Unos comen calabaza
y otros tomatico
y algunos de mala raza
suele coger un colico.


Ellos se lo pasan
en su Santo Calvario
y necesitan medico
ni tampoco boticario.


Los pillas, los lavas
con un puñao sallos echas al
fuego
y bailan el Can-can.


Unos cogen una aguja
otros cogen un punzón
y otras ahujas de hacer media
y le sacan el chicharrón.


Y aquí se acaba señores
la vida del Caracol.

Quedaría investigar la dispersión de esta canción por el resto de España o incluso buscar el origen, pero sería salirnos del ámbito de este artículo deidcado a recopilar y divulgar. Lo que sí constatamos es que en todas las versiones recogidas faltan estrofas y que no están recitadas siempre en el mismo orden. No sabemos si la canción original contenía todas la estrofas, o en determinados lugares los recitantes locales añadían de su cosecha alguna nueva que se les ocurría; lo que es muy probable, ya que estas alteraciones son el origen de las variaciones y riqueza de la transmisión oral.

Bibliografía

  • BERNAD ESTEBAN, Pilar y CARNÉ ESCUER, Inmaculada (2001) “Tradición oral femenina en la comarca del Campo de Belchite”. Ediciones electrónicas del Servicio de Patrimonio Etnológico, Lingüístico y Musical. Diputación General de Aragón.
    Publicado en Internet en http://www.patrimo/etno/belchite/aragob.es/edycul/portada.htm
  • GABARRÚS ALQUÉZAR, Fernando (2003) “La música popular en el río Martín” Ediciones electrónicas del Servicio de Patrimonio Etnológico, Lingüístico y Musical. Diputación General de Aragón.
    Publicado en Internet en: http://www.aragob.es/edycul/patrimo/etno/martin/portada.htm

Cuentos para no dormir (mientras se esbrinaba)

Publicado en la revista cultural EL HOCINO Nº 31 (julio 2013)

Pascuala Artigas, nacida en 1924 en Blesa (Teruel) nos transmitía recientemente: “Mi padre nos contaba canciones y cuentos del diablo mientras esbrinábamos, para que no nos durmiésemos.”

El primero que nos recitó era un delicioso cuento en forma de poema, con muchos versos, muy bien escrito. Se titula “El sastre y la zarza” y he hallado que fue publicado por Ezequiel Solana.

El sastre y la zarza

Solana encabeza la fábula con la siguiente frase a modo de proverbio o adagio: "El hombre miedoso vese como cohibido y anulado."

Era un sastre que volvía cierta noche de un lugar, cuando al descuido la capa se le clavó en un zarzal.

El sastre tira adelante; la zarza tira hacia atrás; un largo rato estuvieron porfiando los dos allá.

Hasta que, rendido, el sastre, presa de un miedo cerval, sin volver los ojos, dice: —¡Mis hijos no tienen pan;

Ya veis que la noche es larga, lóbrega y fría además; tomad, si queréis soltarme, mi pobre, entero, jornal!—

Mas no se ablandan espinas con ruegos, y el mismo afán que en apresarle mostraron mostraban en no soltar.

Así pasaron entera la noche: sin caridad, clavada la zarza; el sastre, sin volver la vista atrás.

Hasta que el día amanece, y con cautela sin par, vase volviendo y se encuentra mi sastre con el zarzal.

Indígnase; las tijeras blande y dice: —¡Voto va! Si hombre fueras y no zarza, murieras aquí: ¡tris!, ¡tras!

Cuando fuera del peligro se ve el hombre, ¿que no hará? Pero y ante él, teme y se calla el que menos y el que más.

Sobre este primer cuento, el del sastre y el zarzal, van surgiendo versiones populares que incluyen un suceso similar de una u otra forma. Parece haber sido oído, acogido, adaptado en muchos lugares, pues el libro de Solana fue muy reeditado.

No vamos a extender este artículo relacionando las variantes, pero como muestra, a este cuento hacen referencia en esta habla de Aragón (con canciones, romances, dichos y palabras): Referencia al cuento en el valle del Basa (Huesca)

Incluso es una anécdota similar a la que plasmó Salvador Gisbert (1851-1912) en un cuento ambientado en Blesa basado en una gamberrada con moraleja titulado “El cementerio”, publicado en El Ateneo (revista ilustrada, en 1895, que puede leer en www.blesa.info/culGisbert1895-CuentoElCementerio.html

No puedo asegurar si Ezequiel Solana Ramírez (Villarijo, Soria, 1863 - Madrid, 1931) fue autor o recopilador, pero fue pedagogo, humanista, publicista y poeta. Ejerció el magisterio en Zaragoza y Madrid. Podría ser el autor de este magnífico cuentecillo publicado en “Fábulas educativas” (1920) [el año de la publicación tomado de este libro sobre fábulas españolas, pág 231].

El diablo abogado

“Otro cuento que nos contaba mi padre para que no nos durmiésemos”, nos contaba Pascuala:

Una vez uno, un soltero que no tiene nada, se va a ver si gana algo por ahí. Y no tenían coches ni nada y se va andando. Y en el camino tenía hambre y encuentra una posada. Entró y le hicieron dos huevos fritos. Pero no llevaba dinero para pagarlos y dijo:

- “A la vuelta se les pagaré”.

Y a la vuelta, con las cuatro perras que se iba a su pueblo tan contento, pues entra a pagarle y la posadera le dice entonces:

- “Por el tiempo que ha estado fuera, por dos huevos dos gallinas, de dos gallinas en tanto tiempo tantos pollos...”

Tanto que con el dinerico que se había ganau, no tenía “pa” pagarle.

Y entonces la posadera le dice:

- “Pues ahora lo llevo a juicio.”

Y el hombre pues estaba todo apurado:

- ¡Madre mía! Ahora esta mujer me lleva a juicio, ¿ahora que voy a hacer?

Conque ¿qué te crees que hizo? Pensó: “A las 10 mañana es el juicio”.

¡Pues le voy a poner una velica a nuestro señor y otra al diablo!

Y les puso una a cada uno, una al diablo y otra a nuestro Señor.

Y eran las diez y que no acudían. Y al final acude el diablo con un arado a las costillas.

Y le dicen los jueces:

- ¿Pero a dónde va usted con eso?

- A sembrar garbanzos cocidos.

- ¡Pero ¿cómo van a salir garbanzos de garbanzos cocidos?!

- ¡Pero ¿cómo van a salir pollos de dos huevos fritos?!

¡Y les ganó el juicio!

“El diablo estuvo muy ingenioso. Ya discurrían los viejos de antes, más que los jóvenes ahora.”

Es un cuento difundido, existe una versión en Argentina, recopilada de México titulada “El arriero”: en http://www.biblioteca.org.ar/libros/bdmexico/Colecci%F3n%20Literatura%20Infantil/sec_44-1.htm.

Hay una versión muy similar del cuento en Andalucía, con un joven que pide los huevos de camino a ir al servicio militar y los va a pagar a la vuelta, pero en la versión recogida en Cádiz por Juan Ignacio Pérez, el diablo no sale a colación. Lo puede leer en http://weblitoral.com/news/Los%20huevos%20fritos%20y%20las%20habas%20cochas.

Incluso es un cuento tipo recogido en Catálogo tipológico del cuento folklórico español: Tomo “III, Cuentos religiosos” (editado por Julio Camarena Laucirica, Máxime Chevalier): 821 B Pollos de huevos cocidos (pág 287). “...existen otros cuentos en los que el papel del diablo recuerda al del ayudante mágico de los cuentos maravillosos.”

Más detalles en: http://books.google.es/books?id=43jghWaLwtoC&pg=PA9&lpg=PA9

Y sobre el de la inteligencia del diablo, este es otro cuento que incluye la anécdota, sin verso, y casi sin prosa ni diablo (!), recopilado en Cádiz:

http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=1850

Otro cuentecillo para ¿dormir?

Madres y abuelas, o entre los propios niños, contaban en tiempos canciones y cuentos para dar miedo a los niños. La siguiente y última por ahora nos la contaba Gloria Allueva Sanz, nacida en 1944. ¿Conoces esta? ¿Te contaron a tí otras?

Ciertamente, la que sigue tenía que meterles un miedo en el cuerpo, que no se levantarían de la cama ni para hacer pis.

Mariíca

Una madre que tenía una hija y se había muerto el padre.

Al día siguiente mandó a la hija a comprar una perrica de chichorricas y la hija en vez de comprar chichorricas se compró caramelos y para no ir a casa sin las chichorricas que su madre le había encargado, fue al cementerio y le quitó a su padre los higadicos, los llevó a casa y su madre los guisó para cenar.

Por la noche ya en la cama, se oyó un ruido y una voz que decía:

- (Con voz tenebrosa) Mariíca, Mariíca, ¿donde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- ¡Ay madre! ¿Quién será

- Calla hija mía, que ya se irá

- (Con voz tenebrosa) No me voy, no me voy, no me voy, que en la puerta de la casa estoy.

- Mariíca, Mariíca, ¿dónde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- Ay madre, ¿quién será?

- Calla hija mía que ya se irá.

- No me voy, no me voy, que en el patio estoy.

- Mariíca, Mariíca, ¿dónde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- Ay madre, ¿quién será?

- Calla hija mía que ya se irá.

- No me voy, no me voy, que en las escaleras estoy.

- Mariíca, Mariíca, ¿dónde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- Ay madre, ¿quién será?

- Calla hija mía que ya se irá.

- No me voy, no me voy, que en la habitación estoy.

- Mariíca, Mariíca, ¿dónde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- Ay madre, ¿quién será?

- Calla hija mía que ya se irá.

- No me voy, no me voy, que en la cama estoy.

- Mariíca, Mariíca, ¿dónde están las chichorricas que me quitaste el otro día?

- Ay madre ¿quién será?

- Calla hija mía que ya se irá.

- No me voy, no me voy, ¡que tirándote de los pelos estoy!

En este momento, cuando más entusiasmados estaban los niños, y a la vez que se contaba la ultima frase se les cogía de los pelos para asustarlos.

Otra versión recopilada en Fuentes de Ebro decía: “Mariíca, Mariíca ¿quién se ha comido mis higadicos?”. (Fuente: estuvo publicado en http://www.aragob.es/edycul/patrimo/etno/fuentes2/cuentos.htm pero no lo han publicado de nuevo en ninguna nueva URL)

Del cuento "Mariíca", en mi familia la conoce mi madre, mas también una tía mía de Zaragoza de similar edad, pero no la conocen algunos de mis tíos blesinos. Por ello interesaría saber cómo es de conocida y difundida. ¿La conocen los mayores de tu familia de Blesa?

Si tienes comentarios al respecto o cancioncillas distintas recopiladas en tu familia, puedes ponerte en contacto o remitirlas blesa.gaceta@gmail.com Muchas gracias.

Bibliografía

Artículos publicados por el propio autor

  • - Revista cultural "El Hocino" Nº 14, (enero 2005), pág. 10. Ángel Serrano Lou (nacido sobre 1902), Letanía de un solterón.
  • - Revista cultural "El Hocino" Nº 20, (febrero 2008) pág. 3-4. Juan Andrés Pérez (nacido en Blesa –Teruel- en 1921) Un romance de noche azafranera. Recopilado en agosto 2007
  • - Revista cultural "El Hocino" Nº 20, pág. 10. Juan Andrés Pérez (nacido en Blesa –Teruel- en 1921) Un cuento en rima. “El ratoncillo pillo".
  • - Revista cultural "El Hocino" Nº 20, pág. 17. Juan Andrés Pérez (nacido en Blesa –Teruel- en 1921) Brindis para casamientos del capitán Araña.
  • - Revista cultural "EL HOCINO" Nº 22, (enero 2009), pág. 11-13. Romance. "La vida del caracol". Recopilado de Pascuala y Emilio Artigas Magallón y de Salvadora Cascajo.
  • - Revista cultural "EL HOCINO" Nº 31, (julio 2013), pág. 23-25. Cuentos para no dormir (mientras se esbrinaba). Recopilado de Pascuala Artigas y Gloria Allueva.
  • - Revista cultural "EL HOCINO" Nº 39, (julio 2017), pág. 13-17. El piojo y la pulga y otros cantos populares recopilados por Julio Alvar en Blesa y Huesa del Común (2017) Recopilado de José Plou Nuez (nacido en 1929).

Otras referencias

  • - Tradición Oral y habla de Ballibasa. por Ana Cristina Blasco Arguedas, Manuel Sanchez Barea y Alejando Gurría González, en http://www.ozoque.com/sites/default/files/contenido/libros/tradicion-oral-y-habla-de-ballibasa/tradicion-oral-y-habla-de-ballibasa.pdf
  • - DIAZ VIANA, Luis (1982) “Una encuesta romancística en la provincia de Soria. Problemas que plantea una recopilación actual” Revista de Folklore. Fundación Joaquín Díaz. Tomo: 02a Revista número: 14 Páginas 53-60. En Internet en http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=127 Ahí figura el “El incrédulo”.
  • - Ignacio Navarro. "La vida del caracol" http://plenaszaragoza.blogspot.com.es/2010/09/la-vida-del-caracol.html Informante: Demetrio Bonafonte
  • - BERNAD ESTEBAN, Pilar y CARNÉ ESCUER, Inmaculada (2001) “Tradición oral femenina en la comarca del Campo de Belchite”. Ediciones electrónicas del Servicio de Patrimonio Etnológico, Lingüístico y Musical. Diputación General de Aragón.
    Publicado en Internet en http://www.patrimo/etno/belchite/aragob.es/edycul/portada.htm
  • GABARRÚS ALQUÉZAR, Fernando (2003) “La música popular en el río Martín” Ediciones electrónicas del Servicio de Patrimonio Etnológico, Lingüístico y Musical. Diputación General de Aragón.
    Publicado en Internet en: http://www.aragob.es/edycul/patrimo/etno/martin/portada.htm
  • - Catálogo tipológico del cuento folklórico español: Tomo “III, Cuentos religiosos” (editado por Julio Camarena Laucirica, Máxime Chevalier): 821 B Pollos de huevos cocidos.

Agradecimientos

A todos nuestros informantes, a los que es un placer escuchar, gracias, por transmitirnos lo que aprendieron, y por hacer mi vida más útil.