Excursiones

Siguiendo el camino de los antiguos peregrinos

Excursión a la ermita de la Virgen de la Aliaga
en Cortes de Aragón, por el antiguo camino de Plou


ITINERARIO:

Blesa - Plou - Ermita de la Virgen de la Aliaga - Cortes de Aragón - Muniesa - Blesa

DIFICULTAD:

Fácil.

DISTANCIA:

9 Km a Plou.
13,2 a la ermita (depende del camino)
14 Km a Cortes
29,7 Km a Blesa

APTO PARA BICICLETA DE MONTAÑA:

HORARIO:
(en bicicleta)

1 h 45' en total.

DESNIVEL:

190 m (entre 771 y 960)

CARTOGRAFÍA:

Servicio Geográfico del Ejército  E: 1:50.000, Hoja de Moyuela 27-18 (466), Hoja de Muniesa 28-18 (467),  hoja de Segura de Baños 27-19 (492), hoja de Oliete 28-19 (493)

E n esta ocasión vamos a seguir las pistas de un antiguo camino, muy andado por los blesinos desde hace unas generaciones.  Me refiero al camino de Plou, que nos acerca a la ermita de la Virgen de la Aliaga en las proximidades del pueblo de Cortes de Aragón.

Croquis del recorrido

Aunque el antes transitado camino hacia Plou discurría en un primer momento por la Val de Blesa, como hoy en día está muy estropeado, y por comodidad, haremos este primer tramo por la carretera.  Partiremos por la carretera en dirección hacia Muniesa ascendiendo hasta cerca del alto la "Envista" (allí donde ya comienza el descenso hacia Muniesa), pero sin comenzar a subir, tomaremos el desvío a la derecha (Km 3,7), abandonando la carretera y adentrándonos en el término del Hocinillo.  Este camino rodea el monte de la Cabrera por el este.

Aparecerá, ya pronto, un desvío, que tomaremos a la izquierda (Km 3,8).  Llegaremos en unos minutos a la balsa del Avellar, una buena referencia en este trayecto, que dejaremos a la izquierda (Km 4,6).

Desde este punto hasta la siguiente balsa por la que pasaremos, aparecen tres desvíos.  En primer lugar se incorporará un camino por la izquierda (Km 4,9), proveniente de las cercanías de Muniesa.  A 200 metros el camino se divide en dos y nosotros debemos tomar el de la izquierda, (pero nos conviene conocer, que el de la derecha, en peor estado, nos lleva al final del barranco de la Saladilla).  Por cierto, entre estos dos últimos desvíos termina por el sur nuestro término municipal, cruzando momentáneamente en el de Huesa y entrando tras unos cientos de metros en el de Plou.  El último desvío antes de la balsa (Km 5,9) lo tomaremos a la derecha.  Apenas a 300 m encontraremos la segunda balsa.

A esta balsa llega un camino por la parte izquierda, pero nosotros continuaremos por el camino principal por la derecha, en una suave ascensión.  Apenas a 400 m veremos algún desvío o incorporación menor, que se dirige a campos, siempre por la derecha.

Como podrá comprobar, el camino hacia Plou tiene pocos atractivos y bastantes cruces, pero en cualquier caso nos interesa descubrir los caminos que andaban nuestros abuelos para ir a los pueblos próximos, o como en este caso, a la ermita de la Virgen de la Aliaga.  No puedo garantizar que el camino que seguimos sea rigurosamente el antiguo camino de Plou, porque están sujetos a variaciones, abandonos parciales y nuevos trazados en función de las necesidades de los agricultores y sus modernas máquinas de labor.

En el Km 6,9 llegaremos a un cruce de caminos, en el que debemos seguir recto, por el camino más pisado.  Estamos ya bastante próximos a Plou, a un kilómetro de los corrales y las eras.  Pero antes pasaremos por dos desvíos, el primero es una incorporación por la derecha (Km 7,6) y el siguiente, a unos 400 m, lo tomaremos a la izquierda para que nos conduzca sin pérdida al gran peirón que preside el pueblo (Km 9) desde lo alto de las eras.  Si se toma el viaje con tranquilidad en media hora de bicicleta puede plantarse en Plou.

En Plou debemos tomarnos un tiempo para contemplar su hermética iglesia antigua del siglo XVI, junto a la moderna del siglo XVIII, dedicada a la Santa Cruz como la de Blesa, de planta rectangular y poco destacada.  Tampoco podemos resaltar mucho más, salvo el curioso lavadero, que a pesar de ser moderno es muy diferente al de cualquier otro de los pueblos de la comarca, y el edificio de la antigua lonja consistorial.

Fuentes de Plou

Para continuar camino hacia la ermita de la Virgen de la Aliaga disponemos de tres opciones.

a) Ir por carretera hacia Cortes para rodear el monte sin pérdida ni mayores problemas.
b) Cruzar a campo traviesa por las antiguas sendas, probablemente perdidas parcialmente, en caso de que las conozca.
c) Para ir por caminos aptos para bicicleta se puede seguir el "camino de hierro" de la desmantelada vía férrea que trajo el siglo pasado la prosperidad y la esperanza a una comarca alejada hasta entonces de los principales centros de consumo.  A la izquierda de este camino podemos ver un corte en el terreno compuesto por estratos similares a la arenisca con unas sólidas vetas de mineral de apariencia ferruginosa.  El camino del tren avanza elevado sobre los campos circundantes y en dos ocasiones se corta para permitir el desagüe de las aguas.  Cuando lleguemos al segundo de estos cortes, deberemos bajar al campo para ascender por un camino que sube a los montes de la izquierda, cruza en lo alto junto a una caseta y en un cruce próximo, que tomaremos a la derecha, desciende sin pérdida hacia la parte de atrás de la ermita (Km 13,2).

Interior de la ermita

Si la ermita está cerrada poco tendrá que admirar en este paraje.  El santuario de la Virgen de la Aliaga, data del siglo XVIII y pertenece a varios pueblos de los alrededores: Cortes, Josa, La Hoz, Maicas, Huesa, Blesa, Muniesa y Plou, aunque antiguamente eran más. La cofradía de la ermita existía ya en 1585.  La ermita es de estilo barroco, tiene tres naves, con bóvedas de arista en la central y una cúpula sobre el crucero.  Toda la ermita está rodeada por un muro y edificios que utilizaban los romeros (establos, caballerías y una hospedería).

Los vecinos de Blesa tienen un día para acudir a la ermita, el primer sábado de mayo, donde se suele comer tras el acto religioso.  Antiguamente se celebraba el primer domingo, pero hoy en día se considera más práctico para la gente hacerla en sábado.

Para regresar a Blesa, y por no utilizar de nuevo el mismo camino, bajaremos al cercano pueblo de Cortes de Aragón (a unos 800 m), donde podremos tomar agua de la fuente cercana a la carretera, y admirar algunos puntos de interés.  En primer lugar la iglesia de San Bartolomé, barroca del siglo XVIII, de aspecto muy clásico y una sola nave.  Y tampoco podemos dejar de admirar el pintoresco ayuntamiento de estilo renacentista, de tres plantas y con tres arcos de medio punto en su planta calle.

Ayuntamiento de Cortes de Aragón (Teruel)

Para regresar a Blesa por carretera, deberemos pasar por Muniesa, añadiendo tan sólo 15,7 kilómetros a nuestras descansadas piernas.

F.J.L.A.
Agosto de 1999

Bibliografía para los datos arquitectónicos: Félix Benito Martín, "Patrimonio histórico de Aragón.  Inventario arquitectónico de Teruel"



Blesa, un lugar en el mundo
Última actualización: 8 de noviembre de 1999