Blesa y sus gentes

General Forniés y Calvo (1864 - ¿19xx?)
Del regeneracionismo a promotor del regionalismo aragonés

Indice

I. Vida pública y privada
II. Artículos. Pensamiento y obra
Miscelánea turolense
El semanario Aragón
El Ebro, publicación aragonesista
Disputas en "La Crónica"
III. Su recopilación de vocabulario
IV. Por fin, una fotografía
V. Anexos I, II y III
Fuentes, bibliografía y notas

SUMARIO

En la época a caballo entre los siglos XIX y XX vivió un hacendado aragonés, natural de la localidad de Blesa (Teruel, España), que se incorporó a las corrientes reivindicadoras de la regeneración y posteriormente de un nacionalismo regional moderado frente al centralismo de la época de la Restauración y la pérdida de identidad y peso de Aragón. General Forniés Calvo residió entre su pueblo, Madrid, Cataluña... y sus inquietudes incluso dejaron su huella en el legado cultural aragonés. Pasado el tiempo esta huella casi ha desaparecido, y este artículo pretende rescatarla.

La suya fue una existencia aparentemente gris, pero nos aproximamos a su relativo valor si recopilamos datos de su proselitismo regionalista (incluso "proponiendo la formación del partido regionalista aragonés") cuando el aragonesismo estaba en mantillas, predicado sólo por un grupo de intelectuales. Le conoceremos sobre todo por las numerosas colaboraciones en la prensa de la época: "Miscelánea turolense", "Heraldo de Teruel", "La crónica de Aragón", "Aragón" y "El Ebro"; Su discurso fue bastante antipolítico, marcado seguramente por su experiencia en sus tempranas aventuras políticas provinciales. Y relacionado con su reivindicación de la identidad aragonesa estarían sus actividades de apoyo a proyectos de tinte filológico (la última de sus facetas descubierta), ya que fue autor de una gran recopilación de vocabulario de su localidad natal, para colaborar con el proyecto de Juan Moneva Puyol y el Estudio de Filología de Aragón (que es tan valioso para la conservación del patrimonio etnológico de Blesa). También hemos podido rescatar algunos detalles de la memoria de sus paisanos blesinos.

Palabras clave/Keywords: General Forniés Calvo, Fornies y Calvo, regeneracionismo, aragonesismo, regionalismo aragonés, final siglo XIX, Blesa, Teruel, Aragón, España, comienzo siglo XX, Miscelánea turolense, revista El Ebro, semanario Aragón, Heraldo de Teruel, diccionario aragonés de Juan Moneva Puyol.

Summary:
This article examines the life of General Forniés Calvo, born in Blesa (Teruel province, Spain, in 1864), who was a provincial "regeneracionista" concerning the crisis at the end of the 19th century in Spain. He wrote in "Miscelánea turolense" and "Heraldo de Teruel". And later, in the 20th century, he had a significant position at the raising Aragonian nationalism, opposite the problem of central state administration. He known centres of diffusion of regional nacionalism, like Catalonia. We have gathered a lot of Forniés'articles published at the begin of 20th century at "Aragon" and "El Ebro" magazines, and "La crónica de Aragón" newspaper. Forniés was a secondary author, always, with regard to key figures, like 'Almogabar' and other people.

He collect a lot of vocabulary of his village, to cooperate with the proyect "Diccionario de aragonés", very valuable to the cultural heritage of his village and Aragón.

I. Vida pública y privada

Primeros apuntes sobre su vida

Para situar a esta persona en su tiempo y su lugar debemos empezar por indicar que “General” nació en 1864 en la localidad rural de Blesa (Teruel), y que era hijo de una de las “casas fuertes” de la localidad. Los padres de aquel niño, al que bautizaron con nombre tan singular -General- fueron Timoteo Forniés Ardid y María Dolores Calvo Liedana. La riqueza de la familia era básicamente de naturaleza agropecuaria.

Dos partidas bautismales, de una hija y una sobrina de General, localizadas en el Archivo Parroquial de Blesa, ofrecen datos contradictorios sobre la procedencia de sus padres, de Timoteo y Dolores. En la partida de Dolores (hija de General) figuran los abuelos paternos como naturales de Blesa, mientras que en la partida de nacimiento de Mª Dolores (sobrina de General, hija de su hermana Natividad), se indica que Timoteo era natural de Híjar y Dolores de Lécera.(1)

General y sus cuatro hermanos quedaron pronto huérfanos de madre, cuando éste tenía 10 años, a consecuencia, probablemente, del nacimiento del último de los hermanos. Tenemos constancia de que Germán Forniés Calvo fue bautizado el 30 de marzo de 1874, y que su madre murió el 29 de abril, con 39 años (sin testar).(2)

Un blesino con estudios, marcando distancias.

Carecemos de ninguna otra información sobre la infancia de General. Sí sabemos que su padre se preocuparía por su educación, para que no fuese uno de tantos hacendados prácticamente incultos, lo que fue habitual entre tanta población blesina.(3)

Con 16 años General terminaba sus estudios de bachillerato en Zaragoza. Una nota en su expediente universitario indica que "Este interesado es Bachiller por el Instituto de esta Capital [Zaragoza] en 29 de junio del 1880 con calificación de aprobado en ambos ejercicios y título expedido por este Rectorado en 29 de septiembre de dicho año”. (4)

Estos estudios fueron únicamente el primer paso: tras terminar el bachillerato se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza. Terminaría la carrera de abogado en 1886, según consta en la certificación académica del 25 de septiembre, cuando contaba 23 años de edad. (5)

Posiblemente sería uno de los pocos blesinos que recibió estudios universitarios.
De la certificación académica podemos obtener información sobre las materias que le impartieron, su preparación en ciencias humanas y asignaturas más profesionales, y de las calificaciones (que entran en un área más personal).

El choque de aquel joven de 16 o 17 años con el primer curso de Derecho debió de ser fuerte, pues tan sólo obtuvo “aprobado” en las tres asignaturas de aquel 1880-81 (Derecho romano 1, Historia universal 1 y Literatura general). En segundo curso, 1881-82, no mejoró: aprobó dos (Historia universal 2 y Literatura griega y latina), suspendió “Derecho romano 2” y no se presentó a "Economía política y estadística". Pero esta contrariedad debió de estimular al chaval (o le espolearon desde casa), ya que dedicó el curso de 1882-83 a recuperar las dos asignaturas, lo que hizo con calificación "buena".

A partir de ahí cambiaron los resultados de sus estudios. En el curso de 1883 siguió mejorando y comenzó a superar asignaturas ya con buenas calificaciones (Derecho político y administrativo, con “notable”, Literatura española, “aprobado”, "Derecho civil español 1" e "Instituciones de derecho canónico" “bien”). Siguió progresando en la recta final de la carrera en el curso de 1884-85, (“Derecho civil español 2” y “Derecho penal”, bien, y “Derecho mercantil” y “Derecho procesal 1” con notable). El último curso, 1885-86, terminó con buena calificación, la asignatura de “Derecho procesal 2”.

En resumen, comprobamos que General aprobó justo las asignaturas de "estudios preparatorios" (las humanidades), y obtuvo bastantes mejores notas en las asignaturas propias de su carrera de Derecho. Aunque no fuese un estudiante brillante, obtendría una base sólida para hacerse un hueco en diversas facetas culturales, políticas y administrativas que luego veremos.

Certificado de estudios de Derecho
Certificado de estudios de Derecho en la Universidad de Zaragoza.

General figurará como abogado en distintos censos electorales posteriores, pero sabemos que nunca ejerció de tal (como confiesa en el artículo "Examen de conciencia" publicado en 1920). En otros artículos renegaría de numerosos aspectos de la educación de la época, incluida la universitaria, de la que él fue ejemplo: ("La honorabilidad política y social" en Aragón del 11/agosto/1912).

Incorporación a la vida social y política de la Restauración

En 1890 (con 26 años a la sazón) General Forniés Calvo comienza a figurar en el censo electoral, como mayor de 25 años (que era la edad mínima para tener derecho a voto), y domiciliado como su familia, en la calle Baja, en Blesa.

Sus estudios de abogado le otorgarían un estatus muy por encima de la mayoría de los blesinos y le abriría puertas a puestos administrativos y a una carrera política.

En 1891 se convocó un certamen literario del Ateneo Artístico Turolense, con muy diversos temas. Uno de los premiados fue él: Al Sr. D. General Forniés Calvo (Blesa) se le concede una estatua de bronce, premio del tema 14, del Sr. D. Carlos Castel, diputado a Cortes.(6) Según José Ramón Villanueva (1997 pág. 34, nota 19) fue con su memoria sobre las causas del postramiento de la provincia.

No sabemos a qué influjo achacarlo (ambiente político, familiar, amistades), General se introdujo en el círculo político de la época de la Restauración, y pocos años más tarde se presentó a las elecciones a la diputación provincial de Teruel.

En la hemeroteca digitalizada por el Diario del Alto Aragón, hemos hallado una noticia referida a los candidatos, donde hay información.

Diario de Huesca - 30/08/1898. Página 3

Candidatos en Teruel

Se da como seguro que la candidatura ministerial para diputados provinciales por el distrito de Teruel Albarracín, la compondrán los Sres. D. Luis Matoses y Capilla, don Manuel Fernández y Fuertes y don Tomás Arredondo y Calmache, y para completarla se presenta el silvelista D. Bartolomé Esteban y Marín.
Por el distrito de Montalbán Calamocha, los Sres. D. Jaime Royo y Palomar, D. General Forniés y don José María Sanz y Loscos, ministeriales, y para el cuarto lugar el silvelista D. Antonio Valero y Andreu.

En el Eco de Teruel de 28 de agosto de 1898 añadían:

La confección de la de este último distrito ha sido laboriosa, pero por fin han podido vencerse las dificultades, quedando compuesta con los nombres expresados.

Se conserva otra breve noticia de Heraldo de Aragón de 1898 que menciona a General Forniés como un candidato a las elecciones provinciales:

[...]
No se conoce todavía el resultado de las elecciones provinciales.
La candidatura ministerial la componen D. Genaro Fornes [SIC, es General Forniés], D. Jaime Royo y don José Mª Sasor [sic es Sanz] y la de oposición D. Antonio Valero Andreu.

Los tres últimos cuentan con muchas simpatías en el distrito por haber desempeñado diferentes veces dicho cargo, y en la actualidad los señores Royo y Valero, políticos consecuentes y de representación en esta provincia dentro del partido que militan.

[Heraldo de Aragón. 13 de septiembre de 1898]
[la noticia completa]

Sabemos que no figura entre los diputados o senadores nacionales en ninguna legislatura. Sabíamos que en 1901 figuró como Diputado provincial(7). Hemos hallado con quién formó equipo en 1899.(8)

Teruel
Diputación provincial. Presidente. D. Bartolomé Esteban Marín.
Comisión Provincial.- Vicepresidente. D. Atilano Dolz Lucía.
Vocales: D. Pascual Zapater Moliner, D. José Pascual Orúa, D. Manuel Fernández Fuertes, Sr. General Forniés Calvo.
Secretario. D. José Guirado López

No sabemos nada de su labor como diputado.

En enero de 1904 dejaba el cargo de concejal municipal: "La Comisión provincial, admite la renuncia de concejal del Ayuntamiento de Blesa, presentada por don General Forniés."(9)

Formando familia

Ya sabemos en qué fecha contrajo matrimonio con la también blesina, Dámasa Lomba Arnal. Se casaron el 6 de diciembre de 1893. Ella era hija de Martín Lomba y Francisca Arnal, de Blesa.

El 10 de mayo de 1895 nació el primer hijo de la pareja, Miguel Forniés Calvo.(10) Pero este niño no ha dejado (que haya encontrado hasta ahora), huellas documentales en la historia; posiblemente moriría.

No mucho más tarde nacería otro hijo, Francisco, que se menciona en un pleito de 1916, como heredero de su madre, y que a la sazón ya no era menor de edad.(40) Por entonces (1916) parece que Dámasa Lomba habría fallecido.

El 11 de febrero de 1900 nació su hija Dolores.(11)

Su casa. General Forniés y Calvo pudo vivir en una o más casas de su localidad natal, pero la que los blesinos identifican como “la casa de General Forniés” (aunque finalmente también fue vendida) es la casona solariega en la calle Baja, construida en 1608 si atendemos a la fecha que consta en su alero, (una de las pocas que conservaban a comienzos del siglo XXI su estilo prácticamente original, aunque hoy ya no).

Imagen de la casa de General Forniés
Fachada, e interior de su antigua casa, en Blesa (Teruel). El alero indica que se construyó en 1608.
Fotos de FJLA y Olga Royo.

Decoración siglo XIX o comienzos del XX, vivienda de General Forniés en Blesa. Foto de Olga Royo

En esa casa hallamos una habitación con vistas a la calle, que fue pintada probablemente en el siglo XIX, con una recargada decoración de bastante mérito, desde el ras del suelo hasta los techos incluidos, con estilo muy clásico, de extendido uso en la época. Quizá fuese el "despacho" o sala de estar de General Forniés y su familia.

Participación en la administración local

General Forniés comenzó a participar en la administración local de Blesa, desde pocos años después de terminar su carrera. Fue delegado de Juez Municipal, (no el juez principal) en 1894, 1900 y 1912, y como Juez en 1920 y años posteriores aunque no sabemos si de forma continua.

Deja de figurar en este cargo 1924, en cuyo lugar comienza a figurar Celestino Negro. No sabemos el porqué de la sustitución ¿edad, traslado, fallecimiento?(12)

En cuanto a su vida pública se confirma que fue alcalde de Blesa, al menos en octubre de 1892, como leemos en esta noticia de "El Ateneo".

"Hemos recibido la visita del Sr. D. General Fornies, ilustrado joven que obtuvo el premio del Sr. Castel por su memoria sobre las causas y remedios de los males de nuestra provincia y la que, muy aplaudida por cuantos la conocen, será base de ulteriores trabajos del Ateneo. Muy de veras sentimos, cuantos a él nos unían los brazos de la patria y ahora los de la amistad particular, el que obligaciones de su cargo le hiciesen precipitar su regreso a Blesa, donde es Alcalde, pero nos dejó la promesa formal de remitir trabajos para esta revista y de venir más despacio en ocasión oportuna a contribuir con su valioso concurso a los fines del Ateneo".

El Ateneo. nº 5. 1 de octubre de 1892. Pág.75-76

Decoración finales del XIX comienzos XX, casa de Blesa (Teruel)
Vista de la decoración de su antigua casa en Blesa.
Foto de Olga Royo

Apuntes sobre su nivel de vida

Una de las "casas fuertes". Como herederos de una parte de los bienes de sus padres, Forniés Ardid, y Calvo Liédana, el matrimonio de General y Dámasa debía contar con muchos bienes raíces. Los blesinos nos cuentan que fueron de aquella familia gran parte de las vegas que hay aguas abajo de Blesa: la Vega y el Vado. Algunos detalles más sobre sus propiedades familiares se detallan en el anexo.

Del estudio de la Contribución y amillaramiento de 1851 (A.H.P.Te), pocos años antes de su nacimiento, comprobamos que entre los mayores terratenientes están alguno de los Calvo (el 2º y 4º con más propiedades rústicas, Doña Joaquina Calvo y la viuda de Pedro Calvo, propietaria esta última de la segunda mayor cabaña ganadera). Son muy grandes propietarios, a grandes distancias de otros. En cambio, no figuran ni Forniés ni Ardid (apellidos del padre) o Liédana (segundo apellido de la madre).(13)

Leonor Naval, vecina nonagenaria de Blesa, nos cuenta algunos detalles, ya que su madre, Leoncia Pérez, fue criada para ellos, y salió de su servicio para casarse. Los Forniés-Lomba tenían coche de caballos, y tenían contratados peatones, detalle hoy curioso, aunque no eran los únicos en Blesa (también tuvo contratados peatones el pintor Santiago González, otro de los personajes culturalmente activos en Blesa de aquella época).

Entre los recuerdos de niñez de los blesinos más mayores, varios recuerdan haber conocido a General Forniés, (“y casi lo ven”), alto, con sus bigotes estirados.

En 1898, casado, con 34 años a la sazón, tenemos alguna huella de su vida social y contactos entre las personas de su clase social, hospedando a buenas amigas durante las fiestas patronales de Blesa, a donde acudían sinceras amistades y contactos de otro tipo, de pueblos próximos (ver Diario de avisos de Zaragoza, 9 de agosto de 1898).

General Forniés pertenecía a la elite local de Blesa, y porque se codeaba con ella apareció “retratado” en prensa, como este recuerdo publicado con posterioridad, en 1955.(14) Un sacerdote que inició su carrera en Blesa hizo referencia a él y a su grupo de amistades.

«Mis inicios de carrera tuvieron lugar en Blesa, a los veintitrés años y medio de edad.

El párroco mosén Melitón Beltrán, el abogado don General Forniés, el padre de Gabriel el «Cerero» y el médico don Enrique Pina, paseaban a diario juntos; a ellos me agregaba yo, y todos solíamos ir, en tiempo frío, hacia el camino antiguo (hoy carretera) de Muniesa; y, en días de calor, al molino de la Cueva, que era llamado «San Sebastián de los pobres».

No había paseo, en que no se peleasen, con fuertes disputas, el párroco y el abogado. Lo temible era que ambos usaban bastón. Quedamos aún para contarlo, el médico señor Pina (residente actualmente en Muniesa) y el que redacta esta crónica.»

[la noticia completa]

II. Artículos. Pensamiento y obra

Colaboraciones con publicaciones

A General Forniés, cuando rondaba los treinta años, se le puede clasificar sin peros de regeneracionista turolense, al menos, por las referencias de sus colaboraciones. Sería aragonesista toda su vida. Encontramos sus escritos en periódicos, semanarios...

Como persona instruida y preocupada por el fomento y prosperidad de Teruel, era uno de los suscriptores activos de "Miscelánea turolense".

En mayo de 1892 envió a este singular periódico colaboraciones sobre el asociacionismo en localidades turolenses.(15)

Discurso regeneracionista


Aqueste abogado, aunque perteneciente a un estamento privilegiado, era muy consciente de los problemas de la provincia de Teruel para prosperar económica e industrialmente. Es iluminadora la memoria que publicó en el periódico “Miscelánea turolense” el 25 de diciembre de 1892. Su etapa como diputado provincial es posterior a este escrito.

UN PENSAMIENTO REGENERACIONISTA DESDE 1892

El regeneracionismo fue un ánimo colectivo, un impulso de aquella época que se volcó con la fe en la prosperidad de la provincia si a esta se le daban los medios para explotar sus riquezas naturales y mercadear con sus productos. Para ello se reivindicaba la atención de los propios turolenses y las administraciones. Hunde sus raíces en esta provincia al menos tan lejos como los problemas intrínsecos a ella, que la despueblan y alejan el progreso que otras reciben desde estas tierras. General Forniés reconoció estos problemas e hizo un llamamiento a sus contemporáneos en el periódico donde pudieran tener eco sus inquietudes.

Cabecera del periódico Miscelánea Turolense

Reproducimos aquí el pensamiento que este hacendado remitió al periódico Miscelánea Turolense. El espíritu que quiso compartir estaba muy en línea con la filosofía de esta peculiar publicación que se remitía gratuitamente.

Un pensamiento

Entre las muchas causas que concurren al abatimiento y ruina de la desventurada provincia de Teruel, es sin duda, la mayor de todas, el desconcierto y disensión en que perpetuamente se encuentran sus elementos más valiosos, aquellas personas de notoriedad reconocida, de posición desahogada y de cultura e ilustración bastantes para apreciar su precario estado y remediarlo, atacando y matando en su raíz los males que hoy padecemos.

No basta conocer el mal y deplorarlo; no es bastante indagar su origen, ni es suficiente, en último término, buscar afanosamente su remedio, si, una vez encontrado éste, cruzamos cobardemente los brazos y no lo aplicamos resuelta y enérgicamente a la necesidad sentida.

Esto es en puridad lo que en esta provincia acontece por espacio de más de medio siglo.

Ha llegado a ser proverbial, desgraciadamente por cierto, este estado miserable de la provincia de Teruel. Es hoy esta provincia el punto de comparación entre la cultura y la ignorancia, la riqueza y la miseria, el progreso y el atraso. Forma el tipo histórico nacional de lo inculto y abandonado.

Es esto tan evidente, es tan notorio, que ha degenerado en una vulgaridad. En cualquier rincón de España donde la casualidad suscite hablar de la provincia de Teruel es seguro que todo el mundo se hace lenguas, y valga el modismo vulgar, de todo lo malo y despreciativo que a una provincia puede imputársele en la forma menos piadosa y compasiva.

De ella se sabe que es un inmenso desierto abandonado a sus inclemencias, falto de todas las ventajas que la moderna cultura reporta a los pueblos que la poseen. Se sabe que el honor de llamarse provincia de Teruel cuesta algunos millones de pesetas a sus hijos, y que estos hijos de la provincia de Teruel, hijastros no más de la patria o hijos honorarios de la misma, han hecho en muchas ocasiones el penoso sacrificio de su vida cuando la libertad o la vida de su ingrata madre peligraba.

Siendo estas verdades harto conocidas, cuando se sabe evidentemente cuáles son las causas del triste abandono en que se encuentra esta pobre tierra; cuando es conocido el remedio a mal tan inveterado y grande, y, por último, es conocido otro tercer factor, que es la impotencia y mala voluntad de todos los Gobiernos para atenuar y remediar los males que sentimos, ¿no es una vergüenza para todos los hijos de esta tierra cruzarse perezosamente de brazos ante tal estado de cosas?

Por otra parte, es una insensatez esperarlo todo de los Gobiernos; y si esto es una verdad en términos generales, lo es mucho más en una región para la cual no ha habido siempre más que desdenes y, cuando mucho, falaces promesas de todos los sumos imperantes.

Planteada así la cuestión, ¿qué cabe hacer para la resolución pronta y eficaz? Una cosa sencilla, aunque su proceso sea lento y sus efectos algo tardíos. Consiste esto en hacer por nosotros mismos lo que en justicia perdimos e injustamente se nos niega. ¿Cómo hemos de realizar por nosotros mismos plan tan vasto? Por la asociación, y nada más que por ella. El axioma vulgar «Unión es fuerza» no es una frase hueca, es una verdad incontrastable y universalmente demostrada. Pues bien, por la unión de todos y para todos podemos conseguir algo de lo mucho que esta pobre tierra necesita. Concretando más mis afirmaciones, para darles la forma necesaria, lo que yo propongo demostrar es la necesidad de formar dentro de esta provincia una liga que podría llamarse de Patriotas turolenses, en la que cupieran todos los elementos hoy dispersos, y la que pudiera llenar todas las aspiraciones legítimas, tanto de la agricultura, industria y comercio como de todos los órdenes de cultura y del saber humano, sin distinción de ideas políticas ni religiosas, porque entiendo que el dogma, credo o programa de la liga habían de constituirlo únicamente el fomento y desarrollo de los intereses materiales de esta pobre tierra.

Este es mi pensamiento, expuesto con la sencilla desnudez y la ingénita franqueza con que pongo de manifiesto siempre mis ideas. Si merece tomarse en consideración, acéptese en buena hora; la idea está en embrión; agrándese cuanto se quiera, o modifíquenla los llamados a resolver estas cuestiones, que no por eso será menos la satisfacción por mí sentida si logro contribuir con mi pequeño óbolo a la mayor prosperidad y gloria de mi pobre tierra.


GENERAL FORNIÉS

Blesa, 30 septiembre del 92

Publicado en “Miscelánea turolense”
el 25 de diciembre de 1892

La provincia de Teruel ya apuntaba hace un siglo por la senda en que aún camina, hacia un oscuro horizonte, fruto de cierto abandono político, poco dinamismo económico, todo ello causa y fruto al mismo tiempo de una fuerte emigración y envejecimiento de la población.

Su memoria premiada en 1891 aún era citada por Federico Andrés en una publicación posterior en varios años, "Heraldo de Teruel" en el número 2 (10 de octubre de 1896) en "Nuestra provincia II. Causas de sus postración" (y siguientes). Este tema fue muy desarrollado, y analizado actualmente por José Ramón Villanueva.(16)

Portada de la revista Heraldo de Teruel (1896)

Siguiendo la pista de Ossorio busqué en Heraldo de Teruel y efectivamente hallamos alguno de sus artículos, sin poder buscarlos todos, ya que la colección de este semanario está incompleta. En el nº 53 de 2 de octubre de 1897 publicaba Forniés un artículo datado en Blesa en julio de ese año y en que escribía sobre que la iniciativa tenía que confiar en las propias fuerzas y proyectos económicos y difundirlo para crear el asociacionismo necesario para hacerlo viable. Pone ejemplos de proyectos de tejedores ingleses en 1844 asociados para disminuir los gastos y comprar al por mayor, engrandeciendo una cooperativa sin acordarse de su propio Gobierno ni esperar ayudas. Tras ello termina Forniés:

"Voy haciendo ya largo este deslavazado artículo, prometiendo, en otros sucesivos, hacer indicaciones acerca del funcionalismo de las sociedades cooperativas, de verdadera necesidad en esta tierra, sin las cuales, la miseria acabará pronto con todo lo poco que queda."

Lamentablemente el artículo no está completo, falta el título y el comienzo, por faltar físicamente la página de este ejemplar. Aparece en este semanal ilustrado una fotografía de General Forniés joven, (un gran testimonio, si no nos hubiesen proporcionado previamente una fotografía junto a su esposa).

Y su labor, hoy silenciada, debió ir dando algún fruto, porque, como nos ha señalado el historiador Serafín Aldecoa(17), en 1902 seguía haciendo proselitismo por el cooperativismo en la provincia. Escondido tras el seudónimo de Anacleto Rodríguez, el historiador Eduardo Ibarra y Rodríguez (1866-1944) escribía algunas noticias en la "Revista de Aragón", y en dos de ellas mencionaron a Forniés. El primer párrafo es del número de marzo, el segundo del de octubre de ese año.

"También en la agricultura se notan iniciativos fecundas: mi antiguo condiscípulo el abogado D. General Forniés, va logrando que se abra camino en la provincia de Teruel un proyecto muy beneficioso para la misma, el de sindicar a los productores de azafrán a fin de que, vendiendo directamente sus cosechas en el extranjero, obtengan por su gestión directa, los cuantiosos beneficios que los agentes intermediarios extranjeros logran: mucho y bien ha batallado hasta hacerse oír, pero al fin parece que lo va consiguiendo."
[Revista de Aragón, marzo 1902, pág. 145]

"El Sindicato azafranero constituido en Monreal del Campo merced a la iniciativa y propaganda del Sr. Forniés, funciona a satisfacción de los labradores que lo constituyen y ha sido aceptado por las casas exportadoras del extranjero y van finalmente los labradores de las vegas sobre todo, aceptando y usando los abonos minerales, base necesaria de un cultivo cada vez más intensivo y remunerador que la escasez del abono animal dificultaba en extremo".
[Revista de Aragón, octubre 1902, pág. 733]

Regionalismo militante. El semanario “Aragón”

Tras aquella memoria de 1891 y la colaboración de 1892, a lo largo de veintiocho años, General Forniés siguió en activo, pero poco podemos escribir en concreto: transcurriría su etapa como Diputado Provincial de Teruel, evolucionaría su pensamiento, y su esfuerzo pro provincia de Teruel se ampliaría, abrió su horizonte reivindicando a la mejora de la propia región aragonesa, y entró en contacto con destacadas personalidades intelectuales y conservadoras de aquel arranque del siglo XX.

La primera pista de esta segunda etapa la hallamos dos décadas más tarde, cuando General Forniés rondará los 50 de edad. El escritor y periodista conservador Sancho Izquierdo recuerda a General en unas memorias, en torno al año 1912(18):

“Yo fui desde chico [Miguel Sancho] regionalista, [...] Mas no podía faltar y no faltó tampoco mi colaboración en el semanario “Aragón”, portavoz del regionalismo aragonés en aquellos años de feliz recordación.

Dicha revista la fundó don José García Mercadal y eran destacados colaboradores en ella don Juan Moneva, don Andrés Giménez Soler, don General Forniés y don Genaro Poza, que firmaba con el seudónimo Jena. García Mercadal, Giménez Soler, Forniés y Poza desfilaron, además por la tribuna del Centre Catalá en una serie de conferencias que sobre regionalismo había organizado dicha sociedad.”

La revista semanal Aragón la fundó en enero de 1912 un veterano del periodismo aragonés, José García Mercadal. La revista tiene un tono conservador pero muy volcada con el regionalismo, una palabra que según dicen “no había sonado en nuestra tierra hasta que nosotros la estampamos en nuestras columnas”.(19)

Numerosas de sus colaboraciones abogan por la creación de un partido aragonés que represente los intereses de la región aragonesa en Madrid.

Forniés colaborará con frecuencia, y al parecer, además de firmar con su nombre muchas colaboraciones, en la lista de colaboradores figura junto a un alias: “Bachiller Carrasco”. Varias fuentes sobre periodistas y escritores repiten este dato [Ossorio y Cejador], más no sabemos cuándo lo utilizaría.
Los mensajes de los artículos de Forniés suelen abogar porque se aúnen los aragoneses en torno al regionalismo (que no separatismo nos aclararía), la creación de un partido aragonés, y la posterior exasperación por la acidia de los aragoneses al respecto. En su escritura sobreabunda el lenguaje de tono victimista, contra el desinterés del gobierno central por Aragón, lo aragonés y sus posibles intereses o desarrollo.

Cabecera de la revista Aragón

Estas son algunas de las primeras colaboraciones de General Forniés en “Aragón” (Revista semanal):

  • 31 de marzo de 1912 (nº 12): “Tarde y con daño”.
  • 21 de abril de 1912 (nº 15): “Regionalismo aragonés”.
  • 28 de abril de 1912 (nº 16): “Remachando el clavo”.
  • 12 de mayo de 1912 (nº 18) “El partido regionalista aragonés. Actuación regionalista”.
  • 19 de mayo de 1912 (nº 19) “El partido regionalista aragonés. Cada ascua a su sardina”.
  • 16 de junio de 1912 (nº 23) “Pro Victis”.
  • 7 de julio de 1912 (nº 26) “¡¡¡Para cuándo son los rayos!!!”
  • 11 de agosto de 1912 (nº 31) “La honorabilidad política y social”

Durante este tiempo Forniés viviría en Madrid, no sabemos si de forma eventual o permanente, pues en su artículo de 19 de mayo de 1912 reconoce que desde allí siente más el latir del regionalismo y que “Jamás me sentí más español, que cuando me hallé lejos de España, y creome más aragonés lejos de Aragón de lo que fuera si en Aragón viviera”.

Contenido de su discurso

Una crítica larga y afilada la dedica Forniés a los diputados cuneros:

“Los regionalistas aragoneses creemos que la presencia de los cuneros en Aragón es una ofensa que se nos hace, porque entendemos que en esta tierra sobran los aragoneses dignos de ostentar nuestra representación en Cortes, y [...] resultan unos asalariados del poder central, unos mercenarios del abstracto imperante, y ...”

A Forniés le gusta rebatir con argumentos a quienes le contestan en artículos o quienes no han sabido apreciar sus preclaras ideas. Algunos fragmentos corresponden a interesantes réplicas a otros articulistas en diversos medios, como a un tal Ben-Amel que escribe en “Lealtad” (21/04/1912), a las palabras y actitudes de Heraldo (16/6/1912), y alguna replica a colaboradores del propio periódico Aragón, como S. Kossti (19/5/1912).

De sus escritos obtenemos pistas que nos hablan de una pasada actividad pro-regionalista, que da apuntes del periodo con menos datos sobre él (entre 1892-1912):

“Aunque yo tuve la ocurrencia (quiero llamarla así por no despertar emulaciones que yo respeto mucho) de iniciar este despertar del regionalismo, (porque el regionalismo latente es ya viejo en Aragón) no he querido precipitar los hechos.

Paciente, a usanza benedictina, he aprovechado cuantas ocasiones creí propicias para propagar mis ideales regionalistas.”(20)

Sus escritos también nos ilustran sobre su carácter, de su convencimiento y está claro que la modestia no estaba entre sus virtudes:

“Mucho antes de escribir mi primer artículo proponiendo la formación del partido regionalista aragonés, sabía ya que mi idea, por lo original, por lo grande y por lo generosa, había de tropezar con los obstáculos tradicionales que surgen siempre en esta tierra de abúlicos, de envidiosos, de mansos y pobres de espíritu, antes de toda idea desinteresada, noble y honrada.
[...]
No me importa.
Creo que un hombre ha tenido muchas veces razón contra toda la humanidad, y en el caso presente, creo yo, que tengo razón sobradísima para pedir en nombre de nuestra propia conservación como aragoneses, de nuestra historia, de nuestro derecho, de nuestra cultura y de nuestra dignidad como pueblo, la constitución de un partido regionalista aragonés, que conserve los restos de un pasado glorioso y que reivindique lo presente y futuro que en justicia nos es debido.” (21)

¿Era costista General Forniés? Se puede considerar que sí, así como muchos de los colaboradores de este semanal. El propio Forniés, así lo expresa en un artículo:

“Por lo demás creo que el programa de Costa es el único que aún podría manumitirnos de la esclavitud afrentosa en que nos han colocado la debilidad regional, enfrente de la arrogancia cada día más creciente y desapoderada de los cesaristas de opera bufa.”(22)

En otros párrafos de sus artículos (Véase especialmente “Actuación regionalista”, 12 de mayo, nº 18) aboga por la potenciación de instituciones históricas aragonesas y restablecimiento de antiguos fueros, que tiene por más perfectos y con más libertades para el individuo que las leyes y estructuras castellanas que se impusieron doscientos años atrás, aunque él mismo creía todo ello improbable. También difunde como una aspiración regionalista la potenciación de los municipios, como nervios del Estado, que recuperen las funciones que antes ostentaban, aunque también cree que es inviable sin “su libertad nativa y su dinero” [...] “no a la antigua usanza, porque a ello se opondría entre otras causas la enajenación bárbara de los bienes comunales y propios de los municipios”.

La época en que se expresaban todos estos pensamientos estaba marcada por un excesivo centralismo, y algunos argumentos estaban motivados por el tipo de defectos que tiene cualquier burocracia excesivamente centralizada:

“Aspiración regionalista debe ser la cesación de esa vergüenza que nos obliga a suplicar años y más años un miserable pantano, que mientras se construye con el dinero que el Estado suministra con cuentagotas, perecen dos generaciones de hombres, si antes de verlo construido no se marcharan los sedientos aborígenes de las tales obras a construir las obras hidráulicas del extranjero”.

De hecho, todo su artículo “Actuación regionalista”, resume muchos puntos y razonamientos por los que creen que es necesario ser regionalista y fomentar el regionalismo en Aragón.

Un sentir personal que creemos entrever en las palabras de Forniés en diferentes artículos es su falta de esperanza en que finalmente cuaje un espíritu aragonesista en la región. Seguramente Forniés hubiera querido encontrar y fomentar el ánimo y energía colectivos que se despertó en los regionalismos de las comunidades vecinas como Cataluña o el País Vasco, que viven en esta época de entre siglos un periodo de búsqueda y revalorización de sus señas de identidad, que calaría finalmente en muchas capas sociales y serían asumidas por las clases burguesas dirigentes.

En junio de 1912 el motivo de las quejas contra el centralismo vino motivado por el regreso con las manos vacías de la “Comisión de peticiones y agravios” que se desplazó a Madrid “en busca de la protección centralista”. Fue el argumento perfecto para Forniés, quien vio así corroborado por los hechos, lo que argumentó tiempo ha contra algunos aragoneses que le debatieron que no era necesario un partido regionalista, sino confiar en el patriotismo común... A Heraldo de Aragón, el diario de la competencia, que reacciona en su editorial tras el regreso de la comisión, lo califica de aragonesismo deslavazado. Le replica que:

[...] “Tarde ha recordado el Heraldo para predicar el aragonesismo, muerto airadamente por los sicarios del cunerismo, del forasterismo y del virreynato.

Tardía la iracundia del periódico del Trush, al sentirse ofendido por los políticos que según él asegura, hace de la política negocio y especulación.

Muchos años hace que el Heraldo pudo percatarse de esas miserias y haber abominado de ellas; hoy es tarde; aquí no queda nada. Conservadores, liberales, republicanos, jaimistas, con la mirada puesta en el fajín, la banda, la condecoración, la plaza para el hijo, la colocación para el sobrino y el momio para sí propios.

Es triste decirlo, pero aquí no hay más que una multitud de perros hambrientos rondando los presupuestos de la Nación, de la provincia y del Municipio, otra multitud de falderillos vanidosos enamorados de los collares condecorados, y una muchedumbre, imbécil, abúlica, mansueta, descreída e indiferente a todo, puestos los ojos en Dios y las manos donde caigan. Aragoneses que quieran y sepan serlo, unos cuantos adoradores platónicos del país, que tienen la suerte de amar a su tierra y la paciencia de sufrir con resignación las flaquezas y burlas de sus descreídos coterráneos. [...]” (23)

Crítica de la educación en España

No solamente escribe de política en sus columnas General Forniés, pues al hilo de otras críticas sociales, nos dibuja en ocasiones pesimistas panoramas de algunas facetas en la base del retraso de nuestro país respecto a otros del contorno: la educación.(24) Lo exponemos con detalle porque tal vez trasluce parte del pasado de nuestro protagonista.

Forniés cree que la función de la educación debiera ser perfeccionar a la persona en lo profesional, en su actuación política y para llenar los fines de la vida. En cambio, la realidad de la educación en España pasa por:

“Primero una escuela primaria donde por los métodos atrasadísimos del siglo XVIII, se le enseña al pequeñuelo a leer mal, a escribir peor y a llenar su reducido intelecto de jeroglíficos [...]
Como excepción tenemos, y siempre tuvimos, maestros de primera enseñanza meritísimos y progresivos, aun cuando estas excepciones honrosas no se prodiguen y residan en los grandes centros de población, en las escuelas que podríamos llamar privilegiadas [...]
Ayudando a la imperfecta escuela elemental en su tarea de estropear inteligencias y malograr voluntades, están esas fábricas de sopa (vulgo colegios), donde la juventud de los pueblos pequeños, los desdichados huérfanos y muchos de las ciudades que en cada casa son un estorbo, hacen sus primeras armas en las letras y ciencias que jamás logran entender por la defectuosa y torcida educación pedagógica que se les da.
Y como complemento del desastre y ruinas pedagógicas, el Estado ha fundado los Institutos provinciales de Enseñanza, que son una vergüenza nacional, porque en ellos pierde la juventud lo mejor y más florido de su edad, pierden los padres el dinero malversado en matrículas y en la porquería de los libros de texto impuestos [...]
Con esta preparación inmoral, inculta, llena de prejuicios, de rutinas y de errores, es como la juventud entra en la Universidad, no con el estímulo ni la emulación nobles de aprender, de adquirir conocimientos, sino con la ambición de adquirir un título profesional, que muchas veces significa el testimonio de la ineptitud [...]
La familia ayuda por su parte lo que puede para completar la obra destructora, comenzada en la escuela elemental y terminada con la obtención de su aspirado título. [...]”

¿Generaliza Forniés o leemos entre líneas retazos de su experiencia vital? ¿Realizó los estudios primarios en Blesa el niño General? ¿Sufrió los anticuados métodos que nos han contado nuestros abuelos y algunos de nuestros padres? ¿Se referirá a su paso por el Instituto en Zaragoza? ¿No hay mucho de subjetivo en cómo habla de los objetivos que impulsan a la juventud en la Universidad? ¿Esa referencia a que la familia ayuda a completar la obra destructora, cuando ésta intenta dar un mejor porvenir a sus vástagos, nos esconde alguna vivencia, escarmiento, desengaño? Todo ello es probable, creemos, pero no sabemos a qué podría deberse ese poso de frustración ya que él es un privilegiado con carrera. Quizá se mezclen sus recelos, su experiencia, con el poco fruto que observa en el conjunto de una sociedad bastante cateta tanto en el ámbito rural como ciudadano.

Modelos políticos de Forniés

Algún artículo suyo refleja las facciones y personalidades políticas de la época de comienzos del siglo XX, de cara a quienes tenemos una idea somera, y nos ilustra sobre las afinidades y animadversiones de General Forniés.

Es significativo el artículo “¡¡¡Para cuando los rayos!!!” del 7 de julio. En él menciona a Montero Ríos, Canalejas, Maura... como parte del sistema centralista que no está dispuesto a implantar ni siquiera las reformas que ellos mismos proponen, caso de las “mancomunidades”.

Pero es más revelador del pensamiento de Forniés lo que escribe sobre Françesc Cambó (1876-1947).
Este regionalista catalán, banquero y político, militante de organizaciones nacionalistas desde su juventud, abanderó movimientos en Cataluña y contactó con el equivalente de otras regiones. Cambó fue la figura de mayor relevancia en el regeneracionismo de base catalana, y líder del catalanismo conservador, al que Forniés no puede sino admirar. Forniés habla del regionalismo catalán como “hermano mayor de los demás” y espera en ocasiones que arrastre al resto.

Así, cuando Cambó se integra en la política nacional formando un “contubernio del regionalismo y del centralismo”, y Forniés cree esa posición errónea, trata de justificar su actuación de 1912, en varios párrafos:

“No acierto a comprender cómo a un espíritu tan intenso y ecuánime como el de Cambó hayan podido deslumbrarle los espejuelos madrileños. Sólo una impaciencia disculpable por la actuación del regionalismo desde el poder [...] No debemos los nacionalistas españoles escuchar las menguadas ofertas madrileñas; nada de componendas ni vergonzosos maridajes [...]”.

Cambó no tuvo inconveniente en integrarse en la política madrileña para hacer cambios desde dentro del sistema; y fue partidario del mantenimiento del orden público a cualquier costa, así como de prevenir cualquier ruptura del orden social y sus clases. Sufrió rechazo en Cataluña por esta misma actitud, por parte de sus compañeros o rivales nacionalistas más radicales, o impacientes, pero éste financiero creía que “la regeneración sólo podría venir desde la derecha, lo que excluía posibles escrúpulos nacionalistas en los acuerdos con Madrid”.(25)

Impacto de los discursos de Forniés

El discurso de Forniés se basa en argumentos y los expone mayoritariamente con tono vehemente. Su prosa hace gala de una riqueza de léxico, expresiones o referencias clásicas que nacen invariablemente de la formación intelectual decimonónica de Forniés (a un lector actual le obligarán a consultar diccionario y enciclopedia); aunque él la describe como desaliñada, “porque mi pluma nada galana no da para más” y reconoce sus limitaciones como conferenciante porque “lo que lamento es no tener la arrebatadora elocuencia de Mirabeau”. (26)

Creemos que Forniés, mediante sus argumentos y vindicaciones, acumularía una pequeña comunidad de lectores y seguidores... Publicaban en la revista “Aragón” muy prestigiosos colaboradores, de mayor talla intelectual que Forniés posiblemente, pero él figura varias veces en la primera página, y no pensamos que sea únicamente por la conveniencia del montador de un periódico diseñado a la vieja usanza (cuya primera plana aún era una página más, y no un reclamo o escaparate del contenido).

No sabemos la tirada del semanal “Aragón”, u otras publicaciones previas donde escribió, Recordemos que dio discursos en el “Círculo catalá” de Zaragoza, o la mención a las burlas de que dicen son objeto los aragonesistas. Todo hace pensar que los aragoneses regionalistas serían entonces minoritarios y su impacto pequeño.

Por esa incertidumbre es valiosa la existencia y publicación de un artículo de terceros alabando a Forniés, al que no conocen y cuyo nombre creen que es un seudónimo. No hace sino constatar que las colaboraciones de Forniés en prensa regionalista tenían eco en la sociedad aragonesa, pero un tanto escaso, y que las figuras regionalistas son relativamente anónimas. (27)

“No hemos pretendido indagar quién sea el mencionado escritor: los hombres valen por sus ideas, y por esto nos importa muy poco conocer la materialidad de su persona: sabemos como piensa y eso nos basta. Así, también dejando en el misterio de un pseudónimo o de un nombre desconocido [...]”

El 11 de agosto de 1912 “Aragón” reproduce un artículo dedicado a General Forniés, publicado en el periódico “El Porvenir”, de Huesca. El desencadenante es un artículo de Forniés que no conocemos titulado “Mentiras tradicionales. Nuestra agricultura” del que dicen que “hay un fondo de ira, un mucho amor a España, un noble sentimiento de justicia [...]”

Tras algunos párrafos que nos hacen reflexionar, en que aclaran que la primera sensación lleva a rechazar de plano las teorías de Forniés sin meditarlas, sólo leyendo con detenimiento el artículo desde la primera línea a la última, sin perder sílaba, se puede asentir y sentir al mismo tiempo. Concluyen que:

“Nosotros leemos con fruición los artículos de «General Forniés», hechos con rudeza y fuerza de pensamiento. Sentimos vibrar dentro del alma cuerdas que sólo las grandes ideas logran conmover. Aprendemos cosas, nos enseña a razonar en muchos puntos, nos hace ver relaciones ignoradas o no bien sabidas. Para nosotros «General Forniés» es maestro.
Hoy al saludarle por primera vez desde estas columnas, lo hacemos con respeto, esperando que nos lo agradecerá enseñándonos sus teorías como a discípulos que tienen ansia de aprender.”

Pero el apunte más importante de este panegírico, aparentemente desinteresado, es una pequeña introspección que se permiten apuntar sobre lo que la personalidad de Forniés trasluce, y que refuerza nuestra propia teoría:

“«General Forniés» es pesimista, como lo son la minoría de españoles que piensan y tienen contextura de europeos: dicen que el pesimismo es de almas enfermas, pero siempre han sido y serán casos patológicos en psicología los hombres superiores. Pero, y aunque fuera un enfermo espiritual «General Forniés», deseamos a todos los españoles la misma enfermedad.”

1914. Una vía hacia... ¿la agonía?

En febrero de 1914 comienza a publicarse la segunda época del semanario “Aragón”. Ya en su segundo número encontramos una colaboración de Forniés, titulada “Un pueblo sin conciencia”.

Semanario Aragón

Cambia el tono de su elocuencia, y empieza con ánimo, crítico, profundo y relativamente sereno, comparado con sus inflamados discursos de un par de años atrás. No trascribo el artículo por su tamaño, pero estos dos párrafos entresacados son muestras significativas:

“La conciencia individual se condensa en los pueblos como se condensa en la atmósfera el vapor de agua. Cuando la conciencia individual está muerta, no puede haber una condensación de conciencia nacional o colectiva.
[...]
Estamos en circunstancias tan críticas como se encontraba Egipto hace cincuenta años, y si nosotros no hacemos un esfuerzo para llegar al estado de conciencia que nos capacite para reconstituir una patria que se desmorona, tendremos, tendremos que suplicar el auxilio espiritual de hombres superiores que carguen con la misión de educarnos, y desinfectar esta charca pestilente, poblada de renacuajos y culebrones.”

Esta es la triste y desesperanzada opinión, muy crítica, de General Forniés. Sigue denunciando en otras frases el status quo, a los diputados cuneros, el caciquismo, la falta de conciencia colectiva del pueblo y las cabezas pensantes... Nos da la impresión (subjetiva, no se olvide) de que es un hombre distinto el que nos escribe. Éste se halla en un final de etapa, ya no puede luchar contra el sistema y apela al “auxilio espiritual de hombres superiores”... “a desinfectar esta charca” que ciertamente era la política española en la época de entre siglos. Quizá hecha de menos una figura intelectual que arrastre al país y las facciones políticas y el pueblo hacia arriba. Todos sabemos que en España estas personalidades apenas existen; cuando brotan, como fue, por ejemplo, la gran conciencia y figura de Joaquín Costa, o Miguel de Unamuno (contemporáneo de Forniés, –nacieron el mismo año-), unos las ensalzan, otros las derriban, pocos la comprenden en su profundidad. Históricamente hemos recibido la herencia de una clase política bastante imperfecta y sufrido el espíritu y mediocridad de la visceralidad militar, conformado por el interesado egoísmo de determinadas facciones.

Pero, lo que es más importante en el discurso de Forniés, es que, distinguiéndose de las colaboraciones en la primera etapa en “Aragón”, dos años antes, ahora no se menciona ni una vez a Aragón, "su pobre tierra". Amplía sus miras. La falta de conciencia y los otros defectos que expone con meditada resignación hacen referencia explícita a España y los españoles. Casi podríamos afirmar que General Forniés, en 1914, medita en un sentido unamuniano, y que “le duele España”, como les ocurrió a otros íntegros intelectuales. ¿Leía Forniés los artículos y obra de Unamuno?

Lamentablemente, de esta segunda etapa del semanal Aragón apenas se conservan, en el Archivo Biblioteca Hemeroteca Municipal de Zaragoza, una pareja de ejemplares, y no podemos atestiguar si hubo más colaboraciones de Forniés, o si de haberlas eran combativas o descorazonadoras, regionalistas o de ámbito nacional. La tercera etapa del semanario (1917-1918) apenas la he podido estudiar ni he hallado colaboraciones de Forniés, pero también es un registro incompleto de ejemplares.

Tenemos localizada en el semanario nacional "España", una carta remitida en abril de 1915 por General Forniés.(28) La carta apareció resumida por la propia redacción, centrando así el mensaje que transmite Forniés desde Aragón, contra los acaparadores de grano y caballerías vendieron con ganancias a las naciones beligerantes en la primera guerra mundial, y llamó la atención sobre los problemas que tendrían los agricultores para reemplazar las caballerías y los granos que les serían necesarios. [Enlace a la publicación]. Lo que hallo más significativo que el propio mensaje, es la alta categoría de algunos colaboradores de la misma publicación, entre los que estaban Ortega y Gasset, Gumersindo de Azcárate, Luis Araquistain, el pedagogo Lorenzo Luzuriaga, y Miguel de Unamuno, al que mencionábamos antes. Quizá no sea casualidad.

Revista España

Una breve nota de su pesimista visión la hallamos en Diario Turolense, el 11 de enero de 1917, en que se aporta un detalle curioso.(29)

Envíos del pasado

La provincia mísera, arrastrando una vida precaria, se encuentra feliz endiosando a los pequeños personajes. Mis tercios decaídos, habiendo transigido con todo lo que significa ruina, han dejado sin gobierno a un pueblo fiel. Por todas partes surgen politiquillos con pretensiones de cacique, y yo en el ostracismo de una política austera, soy como la última voz de la conciencia de un pueblo que va perdiendo su vitalidad.

Un día abogué por la traída del ferrocarril, que tanto bien había de reportar a mi provincia; hoy rodearía de mar a la provincia de Teruel y pondría para su gobierno a un príncipe alemán de recio chafarote y endiablado carácter, para que fuese tormento de los felones que han empobrecido a mi pueblo.

General Forniés.

El discurso de Forniés, con unos 53 años, es bastante pesimista; la política está envenenada y dirigida por numerosos personajes con poder pero sin calidad, de la que Forniés siempre se arroga depositario. Estamos a mitad de la I Guerra Mundial y parece que Forniés es germanófico, añora un Kaiser que con su espadón o chafarote (Alfanje corto y ancho, que suele ser corvo hacia la punta; o sable o espada ancha o muy larga, según la RAE) hiciese esa revolución y limpieza que algunos de los mejores intelectuales preconizaban, como Joaquín Costa, en Oligarquía y caciquismo, 1901.(30)

¿Participó Forniés en algún partido político?

¿Al menos en "Acción Regionalista de Aragón" (de 1918), o en la previa "Unión Regionalista Aragonesa de Zaragoza" (de 1916)? En "Acción Regionalista de Aragón" figuraba destacado Juan Moneva Puyol, uno de sus colegas de inquietudes políticas y culturales. Pero General Forniés no menciona tal implicación en sus escritos, y ¿quedará acaso documentación de tales movimientos regionales?

En el trucado juego político de la Restauración, con sus turnos y altibajos, tenían poco que ganar partidos ajenos al sistema bipartidisita. Pero el sistema concedió uno de esos forzados pequeños avances en 1913 con el Real Decreto de Mancomunidades de Diputaciones de 1913, que permitía concebir esperanzas de revivir algo parecido al autonomismo en algunas parcelas, reuniendo funciones de diputaciones provinciales. Para aprovechar las oportunidades ofrecidas por este, se creó un grupo político regionalista en Aragón. Pero los regionalistas aragoneses tenían diversa procedencia política e ideológica: republicanos, monárquicos o accidentalistas; y, además, ser conscientes de los problemas generales de Aragón no era suficiente y a buen seguro, envidiaban, como Forniés, el ejemplo catalán, "pero difícilmente dispuestos a la formación de un potente partido regionalista que barriera el sistema de partidos de turno de la Restauración, el cunerismo, etc." [GEA 2000, Voz: Unión Aragonesa, La] como sí hizo la Lliga Regionalista en Cataluña, con gran peso electoral a partir de 1907, y que pudo aprovechar el Real Decreto de 1913 para formar la Mancomunidad de Cataluña en abril de 1914, una institución de autogobierno regional que tras meses de discusiones fue concedida por el presidente del Consejo de ministros, Eduardo Dato.

Acción Regionalista de Aragón [cuyos fines puede leer en la GEA 2000], reunió a la Unión Regionalista Aragonesa de Zaragoza como decía, y a otras agrupaciones comarcales en Aragón (la GEA 2000 cita los distritos de: Alcañiz, Barbastro, Benabarre y Boltaña). Tenemos noticias de que en el distrito de Montalbán, al que pertenecía el pueblo natal de Forniés, también hubo un "Centro regionalista de Montalbán" que comunicó su existencia en mayo de 1918 a la Unión Regional de Aragón, en cuya junta de nueve personas no figuró.(31)

El impulso o acción aragonesista era un tanto tardío (dada su creación en 1918). La asamblea regionalista del 7 de diciembre de 1919, aprobó un programa, una suerte de borrador de Estatuto "en el que defendía la formación de la Mancomunidad aragonesa, el Apéndice foral aragonés, la comarcalización del territorio, la ejecución de los riegos del Alto Aragón, la organización corporativa de la producción industrial, la construcción de varias líneas de ferrocarril, la navegabilidad del Ebro y la construcción de un puerto marítimo para Aragón en los Alfaques". Postrero, porque, dado el poco peso político de la región y el cambio político que supuso la dictadura de Primo de Rivera (septiembre 1923-1930), no pudo prosperar.

Quizá se pueda seguir su pista en el Boletín del Centro Obrero Aragonés, o en otros boletines que quizá se conserven en archivos de Barcelona, así como en la Unión Aragonesista,(39), siempre teniendo cuidado de no confundirlo en la prensa con Eliseo Forniés, presente a partir de 1934 o antes, y para el que no siempre hacen constar el nombre.

Unos escritos amargos

En enero de 1919 se lanza una nueva publicación absolutamente regionalista, EL EBRO; se edita en Cataluña, en Barcelona. Sus colaboradores están todos comprometidos con el regionalismo aragonés, por lo que seguimos viendo entre sus páginas a muchos de los convencidos defensores del aragonesismo que antes publicaron en "Aragón" ¿Escribiría todavía General Forniés? Sí, pero ya muy poco.

El Ebro, revista aragonesista (1920)

De la Gran Enciclopedia Aragonesa (2000), una lista de sus colaboradores: "Gaspar Torrente, Isidro Comas, Matías Pallarés, M. García Colás. Como colaboradores desde Aragón, la revista recogía en 1920, entre otros, la siguiente lista, con las más conocidas firmas aragonesas del momento: A. Giménez Soler (Z.), Manuel Marraco (Z.), J. M. Sánchez Ventura (Z.), J. Moneva y Puyol (Z.), Domingo Miral (Z.), Salvador Minguijón (Z.), Silvio Kossti (H.) Felipe Alaiz (H.), Ricardo del Arco (H.), Ángel Samblancat (H.), J. Pío Membrado (T.), General Forniés Calvo (T.)."

Hallamos un primer artículo en el nº 10 de EL EBRO, el 29 de junio de 1919 ("Los dioses se ausentan") con el mismo tono reivindicativo y victimista, abominador del centralismo y la política de la Restauración; el nº 14 de 20 de agosto publica otro: "Dignum et justum est" criticando el cáncer del "fulanismo" que invade muchos ámbitos políticos y se acerca al regionalismo. Hay que tener cuidado porque a veces su firma está trastocada y lo publican como "General Jornés" o "General Jorniés Calvo". Advertir que, como otra prensa de la época, esta publicación está revisada por la censura militar.

Y tras bastantes números leemos una colaboración tremendamente valiosa. El último artículo que hemos hallado de Forniés en esta publicación es muy especial por el tono y por lo que cuenta. Cronológicamente es el más tardío de los publicados en cualquier otra publicación de las estudiadas. Data del 5 de noviembre de 1920 (nº 41) y en él ofrece detalles de su vida, de su infancia y deficiencias de la educación provinciana, de las ingratitudes y de sus colaboraciones en determinado medio de prensa. Por su estado de ánimo y algunas frases, parece una clara despedida de la faceta de colaborador en prensa. En este momento tendría en torno a 56 años. Suena a testamento como escritor de opinión. Lo reproducimos completo por lo que de interés tiene en estos aspectos. Algunos matices se han perdido al no poder reconstruir el ambiente político, tendencias de diversas publicaciones o referencias temporales. En otro orden de cosas, hace gala de la soberbia que caracteriza otros escritos.

"Examen de conciencia"

No soy actual: debí nacer en el siglo XXII; he nacido en el siglo XIX y de ahí mi fracaso. No es mía la culpa. Cuando comencé a ser hombre me maleducaron. Quisieron los rancios hijos-dalgos de mi casa que mi educación respondiera a las tradiciones honradas y venerandas de su vetusto solar. Me colocaron desde niño un corsé-coraza que abroquelara y difundiera mi espíritu contra la gitanería, la mansuetud y la cobardía racial del medio en que principiaba a vivir, y lograron sin gran esfuerzo que yo fuera caballeroso, honrado e independiente.

Pero lo que los míos no contaron fue con la huéspeda, y la huéspeda fué la gitanería, ruindad y miseria que encerraba la sociedad donde forzadamente tenía que frecuentar.

De ahí mis tumbos. Llevo medio siglo de lucha, y siempre he perdido. Por cada persona decente que Dios me deparó, he tropezado, en este maldecido mundo, con mil granujas. Cuando no granujas, imbéciles; si no, lacayos; siempre los sepulcros blanqueados; como los de los Santos Evangelios.

Todos los canallas que he tratado acudieron a mi con el mismo estribillo: «¡¡Ayúdeme usted, por Dios!!» «¡¡¡Si usted fuere tan amable, que me ayudara!!!»
Y el corsé, que me ceñía los lomos como un cilicio, podía más que mis desengaños; y muchas veces, a su despecho agarraba la cruz y hacía de cirineo, sospechando por anticipado la ingratitud y la burla a mi servicio y buen deseo. Hace treinta años que escribo de balde; sólo por amor al arte; por ayudar; por sacar de apuros a muchos Don Nadies que cargaron con pesos fuertes; sin medir las mediocres y desmembradas fuerzas. Y el pago fue siempre el mismo. La ingratitud más negra por puño y alguna zancadilla gitanesca por contera.

Está sangrando todavía la última injuria.

Tuve la condescendencia de colaborar en La Crónica; veía a su director Miral asediado por un Directorio, en donde el miembro, que más y que menos tiene una dinastía de reyes –un rey me parece poco- en el pecho y un anarquista en la espalda. Tuve compasión a Miral, al que conocía sólo por sus artículos, que entre las líneas adivinaba yo su suplicio, y viendo a un pobre hombre sudando amarguras y bebiendo berrinches, me apiadé y, espontáneamente, aproveché la primera ocasión y le remití unas cuartillas. Mi primer artículo de La Crónica creo que no pudieron leerlo. En un rincón del periódico apareció en caracteres tan microscópicos, que había que dejarse los ojos en el papel para entender aquello. Disimulé como pude el desaire, y a los pocos días, aprovechando la plancha que el señor Castel hizo en Tortosa y la defensa que de aquel acrobático duplante hizo Rocasolano, quise poner las cosas en su punto, y al hacerlo hube de llamar cándido al buen doctor, a quien, como tal, respeto y hasta reverencio, y me mutilaron el artículo, y para que fuera mi éxito menos ostensible, me mandaron el artículo a segunda página.

Como consecuencia de aquel artículo, unos cuantos renacuajos de la charca turolense se me insolentaron y quise volverlos a la charca a trallazos, y entonces tuve que aguantar que la La Crónica admitiera el pestilente croar de los renacuajos, y no me admitió que les pusiera un correctivo ni que me defendiera de sus babeos y de sus estridencias lacustres. Y que el motivo fue gordo. Para Miral, mis réplicas a los innominados eran, según carta suya, que guardo, asunto limitado, trivial, sin importancia; para La Crónica, en cambio, los insultos y salivajos de los quidam eran de interés general.

Al mismo tiempo La Crónica publicaba una carta del novillero «Nacional». Y ya, entonces, me expliqué que don Domingo menospreciara mis artículos. Yo, un pobrete literato aragonés, abogado sin ejercicio, en funciones de juez rural, vecino de un lugar de cuatrocientos vecinos en donde todavía no se lidia ni un mal novillo, ni tenemos plaza de toros, ¿con qué derecho podría yo disputar un espacio en La Crónica nada menos que a «Nacional», hombre que, por su mote y por su profesión, tiene una circulación ibérica y hasta ultramarina? Yo, en cambio, mi circulación es limitadísima; sólo abarca las tres provincias aragonesas, y un poquito en Barcelona, donde El Día Gráfico me ha publicado, en contactos honores, cuantos artículos he remitido.

Por lo que cuento, me he propuesto no escribir más que cartas familiares, porque lo que es esas no me las trunca nadie. Por otra parte, yo no quisiera tener que decir a la hora de mi muerte lo que dijo un famosísimo crítico del divino Dante.

Yo quiera decir todo lo que siento de Aragón y sus arrabales, en plena salud, y cómo me gusta decirlo, en aragonés neto y con el brazo remangado.

No con la cobardía y mansuetismo en circulación.

En Aragón no tenemos hoy conductores de verdad; nos faltan plumas y periódicos.
Plumas que traicionan el pensamiento por cobardía; plumas torpes que no saben conducir la idea del cerebro a la pluma; plumas vendidas a la conveniencia del momento; plumas vendidas al status quo dominador; plumas avasalladas, servilonas, lacayunas, las tenemos por cientos; plumas fieles, fuertes, conscientes, rotundas, encariñadas con la verdad y enamoradas de la justicia, esas se pueden contar con los dedos de una mano, y sobrarían dedos, de las disponibles en Aragón.
Porque hay escritores honrados y hasta talentudos, en la Corona aragonesa, pero es una lástima; casi todos ellos, con una independencia absoluta en apariencia, con esclavos de los chinchín que voluntariamente aceptaron; el chinchín jaimista, el chinchín maurista, el chinchín liberal, el republicano, cuando quieren jugar sinceramente en política, fallan indefectiblemente, o los mismos palos, o fallan a oros, o fallan a espadas. Fallan siempre.

Hoy la propaganda es estridente, en todos los frentes.

La sacudida mundial nos ha dejado como reato, un ardor apasionado, provocativo.

Hoy la elocuencia y la escritura están más en los puños que en la cabeza. Corazón y puños, y es lo que faltan.

Aunque parezca irreverente, Jesús hoy dejaría las sublimes y sencillas parábolas y predicaría con una ametralladora preparada a sus pies; el látigo con que acarició los lomos de los mercaderes, sería el instrumento más eficaz de sus elocuentísimos sermones. Los lomos curtidos de los esclavos, hechos a las soleas y verdascos de sus señores, no reaccionarían con halagos y caricias mujeriegas.

Y Aragón es ya una barricada madrileña; si se la quiere reconquistar y volverla aragonesa, hacen falta domadores con buenos puños, corazón fuerte y de conciencia honrada. Lo demás es jugar, pasar el rato y hacer el pendón con las oriflamas y oropeles retóricos que heredamos del bajo imperio.

General FORNIÉS CALVO
Publicado en El Ebro. 5 de noviembre de 1920


Revisados los números posteriores (hasta el nº 189, que llega a febrero-marzo de 1933), no hallaremos su firma al pie de artículo alguno, pero, significativamente, tampoco figura Forniés entre quienes "protegen" al periódico en una lista de los mismos en un más cercano febrero 1924 (n.º 89 año VII. Pág. 5) "Personas que anualmente protegen “El Ebro”", donde figuraban bastantes de Barcelona, Zaragoza, Huesca, Graus y menudeaban de otras muchas ciudades y localidades.

Sus colaboraciones en "La Crónica de Aragón"

Siguiendo las indicaciones de Forniés de que había colaborado en este diario aragonés de la segunda década del siglo XX (La Crónica de Aragón, 1/10/1912-10/10/1920), buscamos en dicho periódico hasta dar (con cierta sorpresa) con una abundante serie de artículos suyos. Retrocedemos ahora unos meses en el tiempo: Forniés daba a entender en su artículo posterior, de "El Ebro", lleno de amargura y espinas, que habían arrinconado su primera colaboración y después se había enzarzado en alguna discusión publicada que motivaría el cesar en sus colaboraciones. No parece eso a la vista de lo hallado, por lo que seguramente hay razones que desconocemos.

La Crónica de Aragón

No hemos hallado aquel primer artículo orillado, sí en cambio una serie de colaboraciones, la mayoría de las cuales se publicó en primera plana de este diario (que ofrecía entre cuatro y ocho páginas).

El primero de una serie de artículos firmados por Forniés bajo el epígrafe "Voces" se publicó el 4 de junio de 1920. Apareció en primera página. Las colaboraciones versan sobre aragonesismo político, anticentralismo, tienen tono victimista y en algunos casos critican a determinadas personas públicas, a las que no se cortaba en señalar públicamente.

Encontramos sus colaboraciones entre el 4 de junio y el 9 de septiembre.

- 4 de junio: "Voces". Contra el centralismo y las diputaciones provinciales, sus "taifas"; aboga a favor de la fundación de una escuela de zootécnia, unida a la de Veterinaria, para formar profesionales, mediante becas.
- 10 de junio: "Voces". Sobre los beneficios de la explotación del Ebro entre Fontibre y el mar, fruto de una conferencia del aragonés Lorenzo Pardo. Describe el buen ambiente e ideas apoyadas por los catalanes y aragoneses asistentes; pero Forniés juzga que la intervención posterior de un "representante de la Curia madrileña", el diputado por el distrito de Montalbán, Sr. Castel, arroja un jarro de agua fría con su discurso. Menciona también el mal estado de la carretera que pasa por su Blesa natal, y da más argumentos contra Carlos Castel.
- 20 de junio: "Voces". Sobre la conveniencia de acudir los municipios a un encuentro de la Semana Municipalista, a la cual algunos ayuntamientos se oponen, lo que les recrimina Forniés.

Pronto comienza una primera polémica. El día 26 del mismo mes se publicó un artículo en contestación al del 10 de junio de Forniés. Un tal Tomás Gascón, de Estercuel, escribe en defensa del político provincial atacado por Forniés, Carlos Castel, a la sazón, Director General de Obras Públicas y diputado del distrito de Montalbán. No parece seguirse polemizando por la diferencia de pareceres, y Forniés sigue publicando a buen ritmo.

El siguiente artículo es del 6 de julio de 1920, y en este sí que contesta en tono solemne, restregando por la cara al alcalde de Teruel, nada menos, sobre la nobleza de su apellido, conocimiento y amor a Teruel y muchos otros detalles biográficos de General Forniés, que corroboran datos que ya poseíamos anteriormente. Posiblemente sería esta serie de artículos a favor y en contra de los políticos turolenses los que originarían el roce con La Crónica que antes detallábamos, según el absolutamente parcial juicio de General.

Sigue publicando Forniés sin aparente discriminación, por parte del Director:
- el 14 de agosto con "Sindicato del hambre", acerca de los males de la clase media, acorralada entre los conflictos entre la clase obrera y los patronos, que por causa de las huelgas, las demandas de aumento salarial, ver mermado su poder adquisitivo.
- el 7 de septiembre con "Arbitraje", sobre que los patronos y obreros aragoneses acepten un arbitraje en sus numerosas huelgas, por el bien de la industria de la región.
- el 9 de septiembre con "Avaricia, ignorancia y cobardía". Sobre las huelgas y las malas soluciones que según Forniés se aplican en los conflictos laborales del momento.

No hallaremos más artículos de Forniés, pero acaso porque el diario que fuera competencia de Heraldo de Aragón terminaría su vida tipográfica sólo un mes más tarde.

Por su gran interés como biografía de Forniés, reproducimos completo el artículo de Forniés en La Crónica de Aragón, del 6 de julio de 1920:


Siento infinito molestar la atención del periódico y de los lectores en una discusión baldía; y además hacerme cómplice de la cursilería de quedar en rectificaciones ñoñas, con don Isidro Salvador, a quien desconozco, por más que ese señor sea alcalde de Teruel; que tampoco me consta.

Por mí; a quien debo mucho por respeto a mi apellido ya ilustre en el siglo XIII, y aragonés desde entonces; desciendo a un plano que me repugna; a contender con un alcalde de Teruel, que olvidando la Templanza que debe a su cargo y el respecto y consideración que debe a un aragonés que hace treinta años ha puesto su pluma y su dinero al servicio de su país; quiere defender a Teruel y su Ayuntamiento, tratándome como pudiera hacerlo el último alguacil, en la última aldea turolense. Dice ese señor que en un artículo mío vertí conceptos injuriosos y falsos contra Teruel, y no hay tal. Yo comenté el viaje a Teruel del señor Berdejo y este señor dijo en Zaragoza:
«Así lo dijo «Heraldo de Aragón» que algunos concejales de Teruel se oponían a que su Ayuntamiento concurriera a la Semana municipalista de Barcelona.»

Esto me pareció absurdo, y no quise, como hombre culto –pero culto de verdad- por mis estudios por mi amor a un país, por conocerlo y por ajustar mis acciones a una estrecha disciplina intelectual y moral. Yo por esto protesté contra ese absurdo y nada más.

Díceme el señor alcalde de Teruel que yo he recogido del arroyo voces, confundiendo lastimosamente la oposición estólida y sistemática con los demás concejales. Luego el señor Berdejo y «Heraldo» estaban en lo cierto. Hubo, pues, en el Ayuntamiento de Teruel la oposición de una minoría al concurso municipalista.

No, señor alcalde; yo me precio de persona limpia y como tal me guardo mucho de recoger de la calle como decimos los aragoneses, no del arroyo, que eso transciende a cursi, nada que pueda ensuciar mi bien cuidadas manos. A no ser que usted entienda que los periódicos son calles o arroyos, que es donde yo leí la versión que motivó mi más acendrada protesta.
Ahora bien, si usted cree que «Heraldo de Aragón» y LA CRONICA son arroyos, usted con ellos; allá se las entiendan.

Eso es lo injurioso para mí; cree que un hombre de mis circunstancias se dedica como una comadre como las que hacen calceta en las grandes avenidas turolenses, a recoger chismes y enredos de bajo coturno.
Entre las cosas que se le ocurren al señor Salvador, es decir que yo siento afirmaciones, sin conocerlas ni de lejos siquiera, ¡¡¡Hombre ni que hubiera caído de un bólido la semana pasada!!! Me precio de conocer Teruel mucho mejor y más intensamente que usted.

El año 1892, en el único certamen literario del Ateneo turolense, me cupo la honra de ganar el primer premio de una Memoria que presenté estudiando «Las causas de postración de la provincia». Tuve el honor de que dos docenas o tres de hombres cultos (en Teruel no ha habido más nunca) me felicitaran efusivamente.

He representado el distrito de Montalbán, en su Diputación; en el año que fui a la Comisión provincial, como soy estudioso, conocí a conciencia lo que es Teruel.

Por mis cargos de alcalde, y juez municipal, y diputado provincial, he tenido muchas ocasiones de conocer a Teruel. Recientemente en el Estudio de Filología de Aragón; tengo presentada una colección de artículos aragoneses que pasan de 6.000; cosa que no ha hecho ningún turolense; primero porque no saben ni les caben en la cabeza, y segundo porque entre todos los de Teruel no tienen la mitad de cariño que tengo yo a Aragón, porque en el siglo XIII, mi familia era nombre con solar conocido por Olsón; en el Pirineo, y creo que en setecientos años que llevo de aragonés me obliga a amar mucho a mi país.

Conozco su legislación, su literatura, su idioma, yo sé aragonés; y cuando lo hablo, sé por qué y lo digo sin matizarlo de madrileñerías cursilonas.

Y como conocer Teruel lo conozco bien de verdad.

Teruel es un pueblo muy pobre y muy ignorante. Es la clase baja, que lo es muchedumbre, muy buena muy honrada y muy sufrida; y su ignorancia y su pobreza las debe a un gremio politiquero, de ahí que no se han preocupado nunca de hacer de Teruel una población sana; y sino rica; por lo menos, no tan pobre.

El Ayuntamiento de Teruel no ha hecho más que cobrar los consumos y repartir en calderilla su producto una colección de empleados mal retribuidos.

No tiene Teruel el agua suficiente abundando tanta en sus alrededores; no tiene alcantarillado; no tiene las escuelas necesarias; no tienen la asistencia benéfica, con sus enfermos y desvalidos, pues la Diputación consume las tres cuartas partes de su haber, en menesteres que debieran de ser municipales; y en cambio, a la provincia se la ordeña como a una vaca; para que en Teruel se puedan sostener centros docentes y benéficos que debieran pagarlos su Ayuntamiento.

Los pocos pobres que en este pueblo han acudido a la Casa de Beneficencia de Teruel, se les podía haber mantenido aquí con langosta y foiegras y haberles puesto automóvil, pues en treinta años ha habido dos huérfanos, cuatro o seis años cada uno; y este le ha costado a este pueblo más de 70.000 pesetas de contingente provincial.

En Teruel no hay bueno más que la gente obrera del campo y la ciudad; las torres mudéjares del Salvador y la Andaguilla; la techumbre de la catedral; los restos del antiquísimo palacio de la Judería y las buenas mozas de cántaro que hacen lo que buenamente pueden al llenar en la fuente de Torico. Lo demás de Teruel es muy malo; usura, pagarés, tiendecicas, juegos de azar, vaquillas del Ángel, flamenquismo, pana y alpargata. Vea, usted, señor Salvador, si conoce de cerca a Teruel. Y como esto es el Evangelio de San Mateo, siempre que quiera usted iré ilustrando su memoria, con lo mucho que sé de la ciudad de los Amantes.

General FORNIÉS CALVO
La Crónica de Aragón. 25 de junio de 1920


Tras el detenido estudio de este artículo añadimos a nuestro conocimiento de Forniés que aquella colaboración en Miscelánea Turolense, sería, seguramente, el texto de su «Las causas de postración de la provincia», que fue el primer premio del certamen literario del Ateneo turolense, en un lejano 1891, con un General de 27 años.

Confirma de primera mano que está colaborando con uno de los mayores esfuerzos por la conservación del idioma aragonés, en un estudio que describimos un poco más adelante y que es parte principal de su legado. Sabíamos por diversa documentación que había sido juez municipal, pero este artículo fue el primero donde leímos que fue alcalde de Blesa (cargo del que no tenemos más detalles, ni temporales ni de su actuación, al destruirse las actas municipales en guerras posteriores).

Forniés tiene ese carácter orgulloso de los elegidos, quizá un sentido realista o fatalista de la sociedad, un inconformismo con su sociedad patente en otros aragoneses intelectuales (Costa, Sender, Servet), quizá "un labriego aragonés, forrado en intelectual" como alguna vez parece que dijo Joaquín Costa de sí mismo. Da por muy antiguas sus señas de identidad aragonesas, un tipo de abolengo que tiende a mitificar su origen, que no tuvo porque ser especialmente destacado, pero sí aragonés. Cuando ha vivido fuera ha seguido proclamando su regionalismo aragonés, pero no independentistas, "nunca aislado de su entorno histórico total en el conjunto de la península, ni mucho menos sentido ni pensado en contradicción con él" como Ángel Alcalá dirá de Sender ["Los trasmundos literarios de Ramón J. Sender" (2004) pág. 41 (Editorial Pliegos)]

Colaboraciones en otras publicaciones

No fueron Miscelánea, Aragón, El Ebro, y La Crónica de Aragón los únicos medios impresos donde publicó. Dos recopilaciones sobre escritores o periodistas lo incluyen y mencionan otros periódicos.

En el libro de Manuel Ossorio, "Ensayo de un catálogo de periodistas españoles del siglo XIX", publicado en 1904 ya figura General Forniés, “abogado y diputado provincial; colaborador del Heraldo de Teruel, El Siglo y otros periódicos de la misma capital y del Diario de Avisos de Zaragoza” (Pág. 501).

En la obra de Cejador y Frauca (1972) añade la Miscelánea Turolense pero no menciona los periódicos donde escribiría Forniés en 1912-1919-1920.(32)

La labor de buscar en los medios turolenses: El Siglo o en el zaragozano Diario de Avisos, aún está por hacer. La de buscar en Heraldo de Teruel, está comenzada.

III. Su recopilación de vocabulario

Como hemos visto Forniés fue colaborador en diversas publicaciones aragonesas, marcadas por su inclinación al regionalismo, reforzar una identidad aragonesa, o al espíritu regeneracionista. Ahora sabemos que la de articulista no fue una faceta aislada, sino que se movía en los mismos círculos que muchas de las personalidades de la cultura, el periodismo, la literatura... Forniés colaboraba en 1912 en el semanario “Aragón”, donde también lo hacía Juan Moneva y Puyol.

Este gran estudioso tenía el proyecto de crear el Estudio de Filología de Aragón, que fraguaría en 1915, y que quería fructificar en un “Diccionario de aragonés”, realizado con profesionalidad y amplios estudios de campo, que fueron públicamente anunciados, para recopilar vocabulario. Aquí es donde Forniés, en contacto o enterado del proyecto del Estudio de Filología de Juan Moneva, realizó la gran aportación a la herencia cultural popular de Blesa y Aragón: su recopilación de vocabulario. Pero todo el esfuerzo quedó enterrado durante décadas, así que... empecemos por el final.

Portada de vocabulario de Aragón
Portada actual del "vocabulario" donde se incluye la gran regesta de vocablos realizada por General Forniés a comienzos del siglo XX. El diccionario es un gran documento histórico por sí mismo, dado que recopila 19.683 acepciones (2.500 documentadas en Blesa por Forniés).
[Más detalles...]

Volvamos a 2004, cuando se publicó sorpresivamente "Vocabulario de Aragón", que a pesar de lo reciente de su aparición, se basa en la edición de un manuscrito inédito presentado entre 1922 y 1924 a la Real Academia, realizado con el material recopilado a lo largo del primer cuarto del siglo XX. La procedencia y volumen de vocablos recogidos es el de un auténtico y amplio diccionario aragonés.

Aunque la autoría del "vocabulario" se presenta encabezada por Juan Moneva y Puyol, en él colaboraron una serie de personalidades aragonesas de la época, y contó con la virtud de su publicidad requiriendo la colaboración de la sociedad. Moneva preparó el manuscrito para la Real Academia, donde quedó semioculto, y tras casi 80 años lo ha rescatado José Luis Aliaga Jiménez que realizó un buen trabajo de investigación.

Uno de los valores esenciales de este diccionario es su vocación de documentar, no sólo el significado, sino también el ámbito geográfico donde se recoge. Y ahí es donde el pueblo de Blesa es absolutamente destacado. En él figuran cerca de 2.500 acepciones recopiladas en esta localidad. También figuran en mucho menor grado palabras tomadas en la zona del norte de Teruel y sur de Zaragoza: Huesa del Común, Moyuela, Montalbán, La Hoz de la Vieja, Lécera, Oliete, Plenas, Alcaine o Anadón.

Según las investigaciones del filólogo José Luis Aliaga, General Forniés fue el autor de una recopilación de casi 2.500 palabras recogidas en Blesa o sus inmediaciones. Téngase en cuenta que el total del diccionario recoge 19.683 acepciones, así que la aportación de Forniés supone más de 10%. Aunque estuvo previsto publicar esta recopilación en el Boletín Oficial de la Provincia de Teruel, alrededor de 1916, no tenemos constancia de que se llevase a cabo.

Tras casi 90 años oculto, nos encontramos ante este tesoro inesperado, una hermosa herencia aplazada, que invita a viajar a través del contexto de las palabras y las expresiones... un libro, en suma, imprescindible para la localidad de Blesa y los que buscan entre su ser, su historia y señas de identidad. Forniés regaló a la cultura aragonesa mucho más que un diccionario del vocabulario de los blesinos, se trata de una ventana al pasado que recopila, sin duda, el habla pura y rural del siglo XIX. Para todos los curiosos es un material insustituible para estudio y catalogación, hojear y consultar, para contrastar con las palabras que todavía usan los mayores de esa zona.

IV. Epílogo... y finalmente, una imagen de él

Gracias a descendientes de hermanos de General Forniés (en concreto a Carmen Plou Arroyo, nieta de Doña Dolores Forniés Calvo), tenemos la primera imagen de él que conocemos, junto a la que fue su esposa. También por ellos sabemos que General murió en Zaragoza, aunque aún no tenemos documento que lo corrobore y nos de la fecha del óbito. Parece que aún vivía en febrero de 1927 (La Voz de Teruel Año IV Número 285 - 1927 febrero 23) si es el Forniés Calvo que asistió al funeral del "Bienhechor de Teruel" D. Carlos Castel y González de Amezua [1873-1927]).

Fotografía de General Fornies Y Dolores Calvo (sobre 1894). Foto de Ernesto Conesa
Fotografía de General Forniés y su esposa Dámasa Lomba (sobre 1890) que refleja fielmente la descripción que, quienes aún lo recuerdan, hacen de su imagen. Foto proporcionada por Ernesto Conesa

Cerramos por ahora este artículo siempre a la espera de conseguir más información o publicaciones de artículos de General en el futuro. Como habrá apreciado el lector, desconocemos cuándo murió este destacado turolense, así como detalles de su etapa política, de sus conferencias en el círculo catalá, además de algunos detalles sobre su descendencia, familia y patrimonio. Si algún lector tiene algún dato que aportar, por favor, se pueden poner en contacto conmigo (blesa.gaceta@gmail.com).

Complementamos este trabajo con un anexo sobre facetas secundarias de la familia de General Forniés.


F.J.L.A.
Marzo de 2006, agosto 2007, junio 2008

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V. Anexos

Anexo I. Propiedades y adquisiciones

General debió contar con recursos económicos que le permitió invertir y comprar bienes raíces, como tenemos constancia a comienzos del siglo XX. No obstante, los blesinos que nos hablan de su prosperidad también nos comentan, sin poder precisar mucho, el desgaste de aquellas fortunas de antaño. Para mantener su posición social, (y en muchos casos evitar trabajar) estas familias se iban desprendiendo gradualmente de sus tierras o inmuebles, que eran comprados por quienes en aquel momento disfrutaban de un momento próspero.

Por diversos documentos de la época que hemos hallado en el A.H.P.T., sabemos que el 31 de mayo de 1902 compró a D. Joaquín Calvo Blasco (su cuñado): el horno de pan de la calle la Hilarza, la casa macelo de la plaza Vieja, además de pajar en los Altos y las parideras en la Hoya del Pozo, Sanched, Galindo, Cañadavellida, las Costeras, Valdeoria. Además adquirió otra en la era de los Sobrinos comprada a Pedro Arnal. (33)

General Forniés y Calvo compró en 1903 la casa macelo (matadero) que existió en la planta más baja de las escuelas, local que más tarde venderían Fabián y Manuela a Germán Lomba en 1916 para instalar la carpintería que hoy es Museo de esta actividad.

Las familias Forniés, Calvo y su patrimonio

Timoteo Forniés Ardid (padre de General) nació en 1828 (según el censo de 1906, o 1830 según el de 1890) y era uno de los "propietarios", según figura en ellos, domiciliado en la calle Baja. Sus actividades económicas tienen reflejo en unos pocos documentos de contribuciones locales: en la contribución de 1868-69 figura como abastecedor de carnes para arrieros[?]. Más adelante lo hallamos como uno de los ganaderos de Blesa en la contribución urbana de la localidad en 1878-1879.

Sus padres fueron D. José Forniés y D. Clara Ardid.

También sabemos que fue alcalde del ayuntamiento de Blesa a fecha del 30 de junio de 1873, como figura en la Contribución de inmuebles, cultivo y ganadería, [Restos del A.M.B. carpeta 5]. Fue Juez Municipal en 1884 [Anuario de 1884] y aún figuraba como uno de los principales propietarios en 1905, junto a su hijo General, cuando éste fue Juez Municipal a su vez. [Anuario de 1905]

Parece claro que se trataba de un propietario potente y con liquidez económica, pues adquirió una dehesa en el término de Moneva a mediados de siglo XIX, el periodo de las desamortizaciones. (34)

También figura este hacendado como una de las partes en una interesante "Carta de pago y cesación de consorcio" que tiene por otorgantes: Francisca Magallón y Calvo acompañada de su esposo D. Tomás Royo y Esteban, de una parte, y de otra, D. Timoteo Forniés y Ardid. Tomás Royo y Esteban era otro de los grandes terratenientes. (35)

Timoteo Forniés no figura como propietario en la contribución industrial de 1858, ni en el censo electoral de 1897, pero sí en el de 1906 cuando contaba con 78 años. Nada más sabemos de él por el momento.

En cuanto a posibles antecedentes familiares, Ernesto Conesa me dio a conocer su posible relación familiar con antiguos infanzones y administradores de la Casa Ducal de Híjar, como efectivamente aparecen algunos en este artículo de Mª José Casaus Ballester, sobre su administración entre los siglos XV a XIX (entre 1766-1788 fue administrador de Híjar, Antonio Forniés).

La madre de General Forniés, Dolores Calvo Liédana era muy probablemente de las familias con más propiedades de la localidad (si acaso no había nacido en Lécera), por lo que cuentan los testimonios orales... pero es difícil seguir su pista, dado que las mujeres raramente constan en los registros, en favor de maridos, padres, hermanos...

Por datos del archivo diocesano de Zaragoza sabemos que sus padres fueron D. Pedro Calvo y Dña. Josefa Liedana.

Paño bordado por Dolores Calvo en 1862 (fotografía de Ernesto Conesa
Paño bordado por Dolores Calvo en 1862 (fotografía de Ernesto Conesa)

Gracias a los datos proporcionados por Ernesto Conesa sabemos que Doña Dolores Calvo y su esposo tenían en la localidad zaragozana de Lécera casa solariega y gran patrimonio. Nos han remitido una imagen de un paño bordado y pintado, que ella ejecutó en el Colegio de San Rafael de Belchite el año 1862, testimonio de que allí se educaba. También nos escriben que que poco antes de casarse era todavía alumna de este Colegio. Murió en abril de 1874 según consta en uno de los pleitos.(36)

Anexo II. Sucinto árbol genealógico

Los hijos de Timoteo y Dolores, y sus descendientes

Los hermanos del protagonista de este trabajo tienen importancia para conocer mejor el árbol genealógico de esta familia y poner orden en algunos documentos que han llegado hasta nosotros. Ernesto Conesa nos comunicó que los hermanos de General, cuando dejaron Blesa, se establecieron en su casa de Lécera que correspondió a los tres hermanos: Doña Natividad, D. Germán y Doña Dolores Forniés Calvo . Ésta última y su esposo Pedro Arroyo Plou son los abuelos de Carmen Plou. Por otra parte otro hermano, D. Jesús, se estableció en Zaragoza.

Natividad Fornies Calvo (remitida por Ernesto Conesa
Natividad Forniés Calvo, hermana de General.
(remitida por Ernesto Conesa)

Ernesto Conesa que ha estudiado los antecedentes familiares dice que el apellido Forniés no existía en Lécera antes de que se establecieran los Forniés Calvo venidos de Blesa, lo cual es lógico si la allí emparentada era la madre y no el padre.

- Su hermano Germán falleció en Zaragoza el 25 de febrero de 1958.(41)
- Su hermano Jesús, fue padre de María y José.
- Dña. Natividad con sus hijas: Dolores y Joaquina, se establecieron en Zaragoza poco antes de 1936. No podemos precisar el año de su óbito. Las dos hijas permanecieron solteras, mientras que un hijo llamado Juan que residía en Lécera falleció allí en el año 1936 (por causas naturales), y aunque estaba casado no dejó descendencia.

En cuanto a descendientes directos de los General y Dámasa, nos cuentan que una sobrina de Don General les trasmitió que éste tenía una hija casada en Madrid (Dolores), y que por tanto sus descendientes ya no se apellidarán Forniés, y que él murió en Zaragoza. Los datos son válidos para hallar alguna pista más sobre el posible archivo familiar, si existe.

En los archivos públicos existen bastantes documentos sobre la familia y algunas ramas de los pueblos próximos a Blesa.(37)

Anexo III. Panorama económico de Blesa entre el siglo XIX y XX

Blesa a comienzos de siglo estaba constituida por una gran masa de pequeños y medianos propietarios, además de las pocas casas ricas de que todavía se podía hablar hace medio siglo. A este panorama se llegó en el transcurso de pocas décadas en el periodo de entre siglos.

En las postrimerías del siglo XIX gran parte del término (campos y parideras) y propiedades de urbanas estaban en pocas manos. El vecino Ricardo Salas, octogenario ex-alcalde de Blesa, nos contaba que él todavía conoció aquella situación de principios de siglo, cuando según él “Blesa era de tres familias”.
• Tomás Royo, dueño de molinos y masadas,
• la familia de los Calvo que tenían la mitad de Cañavellida, la Hilada del Val y la Mangada de Barcallén que se prolonga casi hasta Azuara.
• General Forniés que tendría la mitad de Cañavellida, el Galindo y muchas casas en Blesa.

Por lo demás, el resto de los 1.300 habitantes de la localidad se repartían con más o menos equilibrio numerosas parcelas de tamaño entre pequeño y mediano, la mayoría de secano y alguna en regadío. El 81% de los varones mayores de 25 años (303 personas) se dedicaba al sector agropecuario. De ellos una veintena eran pastores, y el resto se dividía entre los agricultores y los jornaleros. El otro 16% de la población adulta masculina tenía diversos oficios o comerciaba, y restaba el 3% que tenía empleo en la administración o servicios.(38)

Fuentes

Fuentes de archivo

  • - A.H.P.T. Sección de Hacienda. Contribuciones industriales.
  • - A.H.P.T. Contribución y amillaramiento de 1851.
  • - A.H.P.T. Boletines oficiales. Censos electorales.
  • - Archivo de protocolos de Montalbán. Protocolos. 1883. LOP BIELSA, Ramón 335/1035 nº 177. Blesa 8 octubre 1883.
  • - A.H.P.Z. Sección Administración central periférica. Subsección Hacienda. Organismo: Delegación provincial.
  • - A.H.N. UNIVERSIDADES, 4027, EXP.2.
  • - Archivo Municipal de Blesa (Restos del...).
  • - Archivo Parroquial de Blesa. Libros de bautizos reconstruidos.
  • - Archivo Diocesano de Zaragoza.

Fuentes de hemeroteca

  • - La Crónica de Aragón (A.B.H.M.Zaragoza)
  • - Diario "Heraldo de Aragón". (Biblioteca de Aragón)
  • - Revista Semanal “Aragón”. (Archivo biblioteca hemeroteca municipal de Zaragoza)
  • - Revista “El Ebro”. (Archivo biblioteca hemeroteca municipal de Zaragoza) (Hemeroteca de Barcelona)
  • - "Miscelánea turolense", periódico. (1891-1901). Edición facsímil I.E.T. 1993.
  • - El Ateneo. (revista quincenal) Año I, nº 5. 1 de octubre de 1892. Teruel.
  • - Revista de Aragón (números de marzo y octubre de 1902), B.N.E. (digitalizados)
  • - Heraldo de Teruel.

Bibliografia

  • - ALDECOA, Serafín (7 de febrero de 2016) "General Forniés, regeneracionista y regionalista". Diario de Teruel. Pág. 35-36 (sección Gente de esta tierra).
  • - CEJADOR Y FRAUCA (1972) “Historia de la lengua y literatura Castellana” Ed. Gredos.
  • - FERNÁNDEZ CLEMENTE, Eloy; FORCADELL ÁLVAREZ, Carlos (1979), "Historia de la prensa aragonesa". Guara editorial.
  • - OSSORIO Y BERNARD, Manuel (1904) "Ensayo de un catálogo de periodistas españoles del siglo XIX". Publicado por Imprenta y litografía de J. Palacios.
  • - PÉREZ MORENO, Rubén (2013) El salón de artistas aragoneses de 1935. Artigrama, núm. 28, 2013, pp. 439-452. [Enlace]
  • - SANCHO IZQUIERDO, Miguel (1979) “Zaragoza en mis memorias (1899-1929)” I.F.C.
  • - SERRANO GARCÍA, Montserrat (1996), "La provincia de Teruel durante la Restauración. Elites, elecciones y comportamiento político (1875-1907)", Instituto de Estudios Turolenses.
  • - "Vocabulario de Aragón" por Juan Moneva y Puyol. Edición y estudio de José Luis Aliaga Jiménez. Institución "Fernando el Católico", Prensas Universitarias de Zaragoza y Xordica Editorial, 2004.
  • - VILLANUEVA HERRERO, José Ramón (1997) "Un sueño de Regeneración provincial: Heraldo de Teruel (1896-1897)". Rolde n.º 79-80. Rolde de Estudios Aragoneses. Zaragoza.
  • - "Colección legislativa de España, primera serie parte tercera", "Jurisprudencia civil (sentencias del Tribunal Supremo sobre recursos de casación y competencias en materia civil" Tomo XIII Volumen I de 1903 (enero a junio). Madrid 1903. (B.DPZ)

Agradecimientos

Debemos nuestro agradecimiento especialmente a los siguientes vecinos de Blesa (Teruel) por sus testimonios orales: Leonor Pérez, Ricardo Salas, Tomás Sanz por sus testimonios. Por otra parte, a Ernesto Conesa y su esposa Carmen Plou Arroyo, descendiente de Dolores Forniés Calvo, hermana de General, por sus notas sobre la familia y la fotografía del protagonista de este trabajo y de otros de sus parientes.

También debemos nuestro agradecimiento a Gregorio Lagunas, compañero de inquietudes por sus horas de búsqueda en la Hemeroteca de Barcelona buscando artículos en la prensa regionalista aragonesa.

Para saber más...

Libro dedicado a Isidro Comas- Labara Ballestar, Valeriano C. (2008). "Isidro Comas, Almogávar. La poética vida de un aragonesista de Tamarite de Litera.". Rolde de Estudios Aragoneses. Huesca. [Ficha]

Esta obra, editada en colaboración con el "Centro Aragonés de Barcelona; Casa de Aragón", constituye un magnífico acercamiento a la figura de un aragonesista e investigador de la historia y la cultura, figura bastante destacada, que escribía tras el seudónimo "Almogávar". Es tremendamente útil para conocer el ambiente cultural, el círculo de amistades, no sólo de Isidro Comas, sino, también de otros, que como Forniés, compartían las ideas y objetivos de este aragonesismo, más rico y constructivo gracias a su "moderado" exilio en Cataluña o Madrid. Un libro muy recomendable por lo particular del tema y el personaje, y por lo bien recopilado de lo general sobre el aragonesismo, los aragonesistas y la labor desarrollada desde las casas de Aragón, el SIPA y otras iniciativas.

- Respecto a las elecciones de la época de la Restauración, puede ampliar detalles en el magnífico estudio de Montserrat SERRANO GARCIA (1996) "La provincia de Teruel durante la Restauración: elites, elecciones y comportamiento político (1875-1907)"; Instituto de Estudios Turolenses. Teruel. págs. 121-128.

- Y prescindiendo del análisis profesional, pero documentando unas elecciones sobre el distrito electoral del pueblo natal de Forniés, puede leer en esta misma página
LOZANO ALLUEVA, Fco. Javier (2014) Noticias de caciquismo y compra de votos en el distrito de Montalbán (Aragón) en 1905. Casos concretos de manipulación de las consultas electorales por Conservadores y Liberales. Esfuerzos proselitistas del Republicanismo en el mundo rural. Publicado en internet en "Blesa, un lugar en el mundo" en [http://www.blesa.info/his-1905-EleccionesRepublicanismoCaciquismoDistritoMontalban.pdf].

Notas

↑ 1.- Archivo parroquial de Blesa. Libro de bautizos. Dolores: Nº 134 L000486 F78 (inscripción de octubre de 1958), y Mª Dolores: Nº 68. L000486 F45 (inscripción de febrero de 1957). Estas partidas no siempre son fuentes fiables en el caso de Blesa, pues tras la destrucción del archivo parroquial y municipal en la última guerra civil, algunas partidas de bautismo fueron reconstruidas "de palabra" (como es el caso de estas), y pueden ser fuente de errores. En este caso, nos inclinamos a pensar que la correcta será la segunda, la que hace a los progenitores oriundos de otras localidades, pues da la impresión de que, para quien solicitase la partida bautismal, la primera pudo ser fruto de cierta desidia por buscar información, o desinterés del lugar de nacimiento de los abuelos, ya muertos hacía tiempo.

Confirmamos nuestra sospecha cuando hallamos estos datos sobre Timoteo en la sentencia del recurso de casación de 1903 con parte de sus descendientes se indican los datos que aportó en el comienzo del litigio en 1900, donde expuso "No tener oficio ni profesión, ser natural de Híjar, vecino de Blesa, donde había residido desde que quedó viudo de Doña Dolores Calvo, en abril de 1874; tener de su matrimonio cinco hijos; contar setenta y un años de edad, y no tener otros medios de subsistencia que el producto de los bienes que fueron de su mujer ... ser la renta que producían los bienes de los hijos de Doña Dolores, que usufructuaba el demandante."
- "Colección legislativa de España, primera serie parte tercera", "Jurisprudencia civil (sentencias del Tribunal Supremo sobre recursos de casación y competencias en materia civil" Tomo XIII Volumen I de 1903 (enero a Junio). Madrid, 1903.
Núm. 177 de 15 de junio (publicada el 20 y 21 de agosto de 1903) (págs. 931-934).

↑ 2.- A.D.Z. Registros de libros parroquiales de Blesa, duplicados. 1874. Tomo 21.

↑ 3.-Sólo el 37% de los hombres blesinos mayores de 25 años sabía leer y escribir a finales del siglo XIX. Véase: Lozano, F.J. “Población, instrucción y empleo en 1897. Los electores blesinos a finales del XIX”, publicado en Internet en “Blesa, un lugar en el mundo”, en www.blesa.info y en la revista cultural El Hocino, nº 10 (agosto 2003).
Por otro lado, tampoco era el primer abogado originario de Blesa, pues sabemos que Juan Gerónimo Calvo, era en 1815 Abogado de los Reales Consejos de Aragón; véase Lozano, F.J. (2008) "Los Calvo y nuevas noticias sobre
blesinos en la Guerra de la Independencia
", publicado en www.blesa.info.

↑ 4.-Archivo Histórico Nacional UNIVERSIDADES, 4027, Expediente 2. De la certificación del Expediente académico de General Forniés Calvo, alumno de la Facultad de Derecho de la Universidad, expedido por la Universidad Central.

↑ 5.-Ibid.

↑ 6.-"La unión : periódico de primera enseñanza" (Año XII, Número 48) 1891 diciembre 17. Y también en En "El Eco de Teruel : periódico democrático y de intereses generales" (Año VI, Número 291) 1891 diciembre 13.

↑ 7.- En el periódico "Miscelánea turolense" pág.512. Índice general - 1891.

↑ 8.- Guía Oficial de España (Madrid, 1899). Pág. 610 [la original, en el PDF la 551]. Hallado en la hemeroteca digital puesta a disposición de todos por el Ministerio de Cultura. Enlace a la publicación.

Sobre el ambiente político nacional de esos años, una pequeña síntesis. Las elecciones a Cortes de 1898 se produjeron a raíz del asesinato de Cánovas en agosto de 1897, acceder los liberales al poder, y preparar las siguientes elecciones, en medio de una gran conflicto colonial. Pero en la provincia de Teruel había otro factor más cercano que la guerra de Cuba, el resurgimiento de la actividad carlista. Ello conllevó que las fuerzas políticas pactaran pacíficamente, y así los resultados respetaron el podrido acuerdo de alternancia política de los partidos dinásticos. Ganaron los liberales en el distrito de Montalbán (el encasillado ministerial) así como en otros cuatro de la provincia, frente a Mora de Rubielos que ganó el Conservador (donde ganó el encasillado de la oposición). Coincidió ese año con la derrota y pérdida de las últimas colonias, cayó el gobierno Liberal y en sólo un año hubo nuevas elecciones que ganaron en toda la provincia de Teruel los candidatos encasillados conservadores.
No tenemos constancia de que Forniés participará en ninguna elección nacional, sino a las de la Diputación Provincial, cuando los integrantes de estas eran elegidos.

↑ 9.-La Voz de Teruel Año VI Número 582 - 1929 enero 14 en su sección "Hace 25 años"

↑ 10.-Las fechas de matrimonio y nacimiento del primogénito, (una de las últimas aportaciones a este artículo), la hallé en el archivo diocesano de Zaragoza, en los duplicados de libros parroquiales que existen para unas pocas décadas. Si algo enseña el estudio de los libros de bautismos y defunciones de finales el XIX es que las epidemias seguían matando niños con regularidad y con la eficacia de una guadaña, tanto si nacías en una familia humilde, como si lo hacía en una familia acaudalada, o como si eran hijos del médico local.

↑ 11.- A.P.B. Partidas bautismales. Tomo 1. El 12/2/1900 D. Fco. Bullie párroco, bautizó a Dolores, nacida el 11/2/1900 a las 5.

Las dos tumbas que todavía se conservan en el cementerio de Blesa, de junio 1892 son de las dos niñas apellidadas Calvo y Forniés, fueron sobrinas de General (hijas de su hermana Natividad y de D. Joaquín Calvo).

↑ 12.- En 15/3/1894 también era Delegado Juez. Municipal. General Forniés era delegado del Sr. Juez municipal en 22/10/1900 [según consta en la copia del certificado de la boda de Tomás Artigas González (hijo de Florencio y Catalina) con Vicenta Iranzo.
El día 4/3/1912 también era Delegado del Sr. Juez Municipal, en la copia del certificado de la boda de Joaquín Carbó Bonet y de la otra parte Teodora Lomba Polo.
1/10/1923 Figura General Forniés, pero en 1924 ya no es ni Juez ni Delegado, en cuyo cargo aparece Celestino Negro (27 años a la sazón, y natural de Tramacastiel).

Sí sabemos que seguía haciendo viajes en ese año de 1924, pues el 21 de mayo, el diario "La Provincia (diario independiente, Año IV, Número 894) indicaba:

De sociedad
viajeros
Hemos tenido la satisfacción de estrechar la mano de nuestro muy querido amigo y comprovinciano el conocido abogado y exdiputado provincial don General Forniés, residente en el pueblo de Blesa.
Ya sabe el amigo estimadísimo lo mucho que se le aprecia en Teruel y en esta casa, donde se le recuerda por sus campañas de prensa en pro de los intereses de la provincia.

↑ 13.-A.H.P.Te. Contribución y amillaramiento de 1851. No sabemos de quien de los Calvo es familia, pero está claro que será de los Calvo más ricos. La ficha de Joaquina Calvo nos habla de 24 fincas rústicas, 10 construcciones (cuarto mayor contribuyente de rústica), y la viuda de Pedro Calvo (segunda mayor contribuyente) con 23 fincas rústicas, 11 construcciones y 938 cabezas de ganado lanar.

↑ 14.- Heraldo de Aragón, 2/11/1955. Francisco Izquierdo Trol, natural de Belchite, bajo el pseudónimo de Orlando.

↑ 15.- En la "sección varia" figura bajo el epígrafe de "La Asociación en la provincia de Teruel" que respondiendo a nuestra invitación, nos han enviado muy curiosos datos y noticias: D. General Forniés, de Blesa;... "Miscelánea Turolense" nº 10, de 25 de mayo de 1892. pág. 183. El llamamiento era hecho público en un número anterior para conocer las asociaciones de la provincia y su movimiento sociológico antiguo y moderno (asociaciones religiosas, administrativas, producción o comercio, mutualidad, instrucción, recreo...) M.T. (pág. 109). nº 7 de 10 de noviembre de 1891.

"Miscelánea turolense" fue una revista singular, gratuita, sin suscriptores, sin período fijo de publicación y "aparecerá cuando su confeccionador tenga tiempo disponible".

Labor de un sólo hombre, Domingo Gascón y Gimbao, el propulsor y redactor de la revista quiso promocionar desde esta publicación la provincia de Teruel, sin caer en exageraciones regionalistas, dar a conocer a los turolenses ilustres, contar las historia, las tradiciones, efemérides, arte, describir sus ciudades y pueblos, recopilar su bibliografía, etc. Gascón realizó su proyecto durante diez años, con gran independencia política.

"Aunque el peso principal recae sobre Gascón, cuenta con una larga lista de colaboradores, muchos de ellos residentes en pueblos de la provincia. Los más destacados: Santiago Vidiella, Federico Andrés (director del Heraldo de Teruel), Jerónimo Lafuente, el P. Calasanz Rabaza, José Garcés Tormos, Emilio Marconell, General Forniés y la gran feminista alcañizana Concepción Gimeno de Flaquer."

Los 23 números que constituyen la revista aparecieron entre 1891 y 1901 suman 532 páginas, numeradas correlativamente.

[FERNÁNDEZ y FORCADELL (1979), pág. 95]

[Para saber más: artículo en la Gran Enciclopedia Aragonesa, 2000]

↑ 16.- VILLANUEVA HERRERO, José Ramón (1997) "Un sueño de Regeneración provincial: Heraldo de Teruel (1896-1897)". Rolde n.º 79-80.

No he encontrado la memoria publicada para una trascripcion literal. Pero las causas principales de la postración de la provincia de Teruel las reedito Federico Andrés unos años más tarde en Heraldo de Teruel y las extractó y la redacción final es de Andrés, como indica J.M. Villanueva. Estas fueron las causas:
1º.- El carácter de los habitantes de nuestra provincia.
2º.- La falta de capitales que ayuden a la producción en todos sus ramos.
3º.- Fraccionamiento de la propiedad.
4º.- Situación topográfica de la provincia y la falta de canales y pantanos.
5º.- Los enormes tributos que pesan sobre la propiedad.
6º.- El forzoso abandono de la explotación minera.
7º.- La tala de los montes.
8º.- El atraso en la instrucción.
9º.- Falta de comunicaciones y medios de transporte
10º.- La usura
11º.- La inseguridad personal y de la provincia.

↑ 17.- Serafín Aldecoa, (7 de febrero de 2016) "General Forniés, regeneracionista y regionalista". Diario de Teruel. Pág. 35-36. Aldecoa halló y publicó el dato de estos esfuerzos pro sindicación de productores de azafrán, en la "Revista de Aragón", si bien indica que fue en el número de febrero y que quien escribe es el muniesino Santiago Guallar, y aún debo hallar la razón de tal diferencia de autor de las notas.

↑ 18.- SANCHO IZQUIERDO, M. (1979) “Zaragoza en mis memorias (1899-1929)” I.F.C., Pág. 94-95. El referido “Centre Catalá”, donde se reunía Sancho Izquierdo con diversos amigos estaba “en la calle de Santa Cruz, frente a la que entonces se llamaba calle de Goya [en el casco antiguo de Zaragoza]. También allí se hacía teatro de aficionados [...] También se bailaba. Junto a los bailes modernos en boga entonces, estaba lo tradicional, la sardana [...] Ibíd., pág. 83.

↑ 19.- FERNANDEZ y FORCADELL (1979) pág. 131. Frase tomada del último Editorial de la primera época.

Este periódico semanal zaragozano, cuyo primer número se publicó el 14 de enero de 1912 fue fundado y dirigido por José García Mercadal, quien en 1910 había abandonado La Correspondencia de Aragón, al pasar ésta a ser expresión del Partido Republicano Radical (dirigida por Álvaro de Albornoz).

La primera etapa de Aragón duró hasta el 1 de septiembre del mismo año y, tras un largo eclipse, su director lo volvió a imprimir desde el 15 de febrero de 1914. Una tercera etapa, con Felipe Aláiz al frente, tuvo efímera vida en julio 1917.

Las dos primeras etapas conjuntaron una lista de colaboradores magnífica en el que figuraban M. de Cavia, J. Cejador, S. Kossti, E. Ibarra, J. Moneva, Dicenta, Matheu, Darío Pérez, Leopoldo Romeo, López Allué, Blas y Ubice, Del Arco, Gascón de Gotor, G. Poza, Manuel Marraco, Baselga, Casañal, Pamplona Escudero, Sixto Celorrio, Antonio y Ricardo Royo Villanova, Eduardo Ibarra, Ricardo Horno y un largo etc.

Imprimieron al semanario un tono de vindicación regionalista muy acusado que no tardó en ser replicado en La Correspondencia de Aragón por los antiguos compañeros de García Mercadal. Se insistía repetidamente en «la necesidad cada día más apremiante y avasalladora de constituir un partido sano, de recias iniciativas aragonesas...».

[FERNÁNDEZ CLEMENTE; FORCADELL ÁLVAREZ (1979), pág. 129-131; GEA 2000 (artículo Aragón)]

↑ 20.- G. F. Aragón. 21/4/1912 (n º 15)

↑ 21.- G. F. Aragón. 28/4/1912 (n º 16)

↑ 22.- G. F. Aragón. 12/5/1912 (n º 18)

↑ 23.- G.F. “Aragón”. Artículo “Pro Victis”, de 16 de julio de 1912.

↑ 24.- “Aragón”. G.F. Artículo “La honorabilidad política y social”, de 16 de julio de 1912.

↑ 25.- Enciclopedia Universal Multimedia de Micronet. 2004. Artículo Cambó i Batllé, Françesc. Ahí puede ampliar muchos más detalles, así como consultar bibliografía.

↑ 26.- “Aragón”. G.F. Artículo “Regionalismo Aragonés”, 21 de abril de 1912.

↑ 27.- Artículo “General Forniés”, reproducido en “Aragón” el 11 de agosto de 1912, y primeramente publicado en “El Porvenir” de Huesca en fecha aún por determinar.

↑ 28.- España (Madrid) 23/04/1915 - N.13, pág. 10, conservada y digitalizada por la Biblioteca Nacional de España. Enlace a la publicación.

↑ 29.- 1917 enero 11 - Diario Turolense: "periódico independiente defensor de los intereses de la provincia", Año IV, Número 847. Biblioteca virtual de prensa histórica.

↑ 30.- [http://www.aafi.filosofia.net/publicaciones/el_buho/elbuho1/NOCTUA22.HTM] Felipe Giménez Pérez. Oligarquía y caciquismo como forma de gobierno actual en España (1901-1902) comparación del diagnóstico de Joaquín Costa acerca de la España de 1899 con la situación actual de España en 1999.

↑ 31.-Escribía desde Montalbán, el 30 de abril de 1918 "Tenemos el honor de comunicar a ese Directorio que ha quedado constituida en esta villa una entidad política que laborará por la defensa de los ideales del regionalismo aragonés en nuestro distrito con el nombre de «Centro Regionalista de Montalbán»".
Además anunciaban que iban a tener una publicación "La Voz de Montabán", como revista de propaganda del Centro.
La junta directiva del centro estuvo formada por Joaquín Balduque (presidente), Marino Marzo (Vicepresidente), Eulogio Lahoz (Secretario), Domingo Ibarz (Vicesecretario), Joaquín Marzo (Tesorero), Antonio Calamar (vicetesorero), y Leoncio Balduque, Félix Serraller y Juan Bueso (vocales).
Semanario regionalista "Aragón" (tercera época). 11 de mayo de 1918.

↑ 32.-"Historia de la lengua y literatura Castellana" Ed. Gredos. En el tomo X del original y el volumen 6 figura su ficha que apenas aporta un detalle sobre lo publiado por Ossorio: "n. 1862 Blesa (Teruel) o Bachiller Carrasco. Colaboró en Heraldo de Teruel, El Siglo, Diario de Avisos de Zaragoza y en la Miscelánea Turolense.

Gracias a archivos bien catalogados, sabemos que se conserva una carta de General Forniés a Julio Cejador y Frauca sobre su bibliografía (Zaragoza, 2 de febrero de 1916) 2 fol. (pieza 57) y la tarjeta de visita de Forniés (pieza 57-a). Fuente: "Catálogo de los documentos de la Fundación Sergio Fernández Larrain Tomo I" (pág 213)[Enlace]

↑ 33.- A.H.P.T. Hacienda. Apéndices amillaramiento. 1903.

↑ 34.-- A.H.P.Z. Sección Administración central periférica. Subsección Hacienda Organismo: Delegación provincial. Moneva/Zaragoza 1862 880/ 2466-5 Expediente instado por Timoteo Forniés, vecino de Blesa, sobre nulidad de la venta judicial de una dehesa, sita en los términos de Moneva.

↑ 35.- Archivo de Montalbán. Protocolos. 1883 Protocolo Blesa LOP BIELSA, Ramón 335/1035. nº 177. Blesa 8 octubre 1883.

↑ 36.- Archivo Histórico Nacional. Recursos de la sala de lo Civil del Tribunal Supremo. Código de Referencia: ES.28079.AHN/2.1.64.1.1//FC-TRIBUNAL_SUPREMO_CIVIL,26,EXP.432. Recurso nº 432/1903 de Manuel Royo Ferrer, como marido de María Forniés contra General Forniés por sí y como marido de Dámasa Lomba sobre pobreza del primero.

↑ 37.- Queremos dejar constancia de que existen en el A.H.P.Z. otros documentos sobre esta familia que pueden dar luz sobre algunos aspectos particulares de su vida, pero que no hemos podido estudiar todavía, salvo en algún caso muy concreto, y los detalles que aparecen entran dentro de la esfera de la vida privada y no se exponen.


1892 Autos de Don Joaquín Calvo contra Don Tomás Royo, ambos del partido de Belchite, sobre tutela y cuentas de los menores Don Jesús y Doña Dolores Forniés Calvo. (caja 6179-14)

1897. Apelación de Don General Forniés Calvo contra Don Joaquín Calvo Blasco, sobre reclamación de pesetas. (caja 6130-9)

1901. Demanda de pobreza de Timoteo Forniés Ardid, para litigar contra Doña Francisca Magallón Calvo y otros y el fiscal de Montalbán (Caja 6308-1)

1902. Incidente de pobreza promovido por Don Manuel Royo, como marido de Doña María Forniés. contra Don General Forniés y otros, en la tercería a ciertas cantidades. (Caja 6315-5 )

1913. Pobreza de Don Juan Calvo Forniés, para litigar contra Don Rafael Calvo Blasco y otros, siendo parte el abogado del Estado del Pilar. (L. 49). (Caja 6493-8.)

1916. Autos de Don Juan Calvo Forniés contra Don General Forniés Calvo sobre nulidad en un pleito de reivindicación de fincas. (L. 53). (Caja 6526-2)

1930 Autos de Don Andrés Castro Lahoz contra Don Juan, Doña Dolores y Doña Joaquina Calvo Forniés, sobre pago de pts. (Belchite). (L. 91). (Caja 6717 -1)

1903. Por otra parte, sabemos de la existencia de un documento en el A.H.N. Un pleito entre la familia llegó a la sala de lo Civil del Tribunal Supremo, y se describe como "Manuel Royo Ferrer, como marido de María Forniés contra General Forniés por sí y como marido de Dámasa Lomba sobre pobreza del primero".

↑ 38.- LOZANO ALLUEVA, F.J. (2003) “Población, instrucción y empleo en 1897 Los electores blesinos a finales del XIX” publicado en Internet en "Blesa, un lugar en el mundo" (www.blesa.info).

↑ 39.- En PÉREZ MORENO, Rubén (2013) El salón de artistas aragoneses de 1935. Artigrama, núm. 28. pág. 449. [enlace], figuró un Forniés en la "Unión Aragonesista" en Barcelona, en un tardío 1935 (cuando General, de vivir, tendría 71 años). El Salón de Artistas Aragoneses celebrado en el Centro Obrero Aragonés de Barcelona entre el 20 de octubre y el 3 de noviembre de 1935, fue uno de los acontecimientos más relevantes del panorama artístico aragonés previo a la Guerra Civil. Un total de sesenta y seis artistas concurrieron al mismo, entre ellos la mayor parte de lo más granado de la plástica aragonesa de ese periodo [...]

Durante la gestión de la exposición, algunos miembros de la Unión Aragonesista se ofrecieron también para ayudar en lo posible, apareciendo algunos personajes muy importantes de la llamada familia “aragonesista”: Jesús Pemán, Mariano García Villa, Julio Calvo Alfaro, Leoncio Royo, Pablo Laporta, Estruga, Forniés, el ya citado Sánchez Sarto, etc., a través de los cuales [José] Aced entrará en los círculos aragonesistas [...]

Este grupo tuvo bastante presencia, y en hemeroteca han quedado sus mensajes (como este de La Vanguardia de 20 de mayor de 1936) sobre el renacimiento de Aragón.

El Diario La Vanguardia recogió entre sus noticias los actos de la "Unión aragonesista" con bastante detalle y confirma la presencia de un Forniés entre el grupo (por ejemplo en el acto en memoria de Costa, que tuvo lugar en los locales de Unión y Juventud Aragonesista el 17 de febrero de 1935).

En memoria de Costa
La Unión y Juventud Aragonesista celebrará mañana el aniversario de Joaquín Costa, con un acto público, en el que tomarán parte los señores Forniés, Colas Porté, García Villas, Calvo Alfaro y señorita García.
Dicho acto comenzará a las tres y media de la, tarde en los locales de Unión y Juventud Aragonesista (Molas, 26, principal).

Pero está documentado desde al menos agosto de 1934, que entre la directiva de la Unión Aragonesista de Barcelona figura como secretario Eliseo Forniés, cuando era presidente J. Calvo Alfaro. [12/8/1934 El Diario de Huesca. Enlace]

↑ 40.- Apenas hay menciones a este hijo de General y Dámasa, Francisco Forniés Lomba. Francisco y su hermana Lola constan en 1916 en el pleito conservado en el A.H.P.Z. P.C. 6526-02, contra General Forniés y sus hijos. Por entonces un familiar, soltero de 27 años, Juan Calvo Forniés (hijo y heredero de D. Joaquín Calvo Blasco) pleitea con hermanos suyos, y con General, que representa a su hija Lola como menor y a Francisco de quien ya no se dice que lo sea, como herederos de su madre.

↑ 41.- Germán Fornies Calvo estuvo acogido en su ancianitud en las "Hermanitas de los ancianos desamparados" de Zaragoza. Ingresó el 1 de mayo de 1946, hasta su muerte el 25 de febrero de 1958. Ingresaron junto a él una hermana y un primo, que vivieron solo unos meses más. Datos amablemente proporcionados por la Madre Superiora de la congregación.